Dios hizo a Adán y Eva, no a Adán y Steve, ¿es un buen argumento contra la homosexualidad?

La frase “Dios hizo a Adán y Eva, no a Adán y Steve” se ha popularizado como una forma sencilla de oponerse a la homosexualidad, pero aunque suene ingeniosa, no basta con repetirla para presentar un argumento sólido y bíblico. Como cristianos, nuestra postura debe estar siempre fundamentada en la Palabra de Dios y no solo en frases ingeniosas.

Dios hizo a Adán y Eva, no a Adán y Steve, ¿es un buen argumento contra la homosexualidad?

1. El diseño original de Dios

En el principio, Dios estableció el modelo para la relación sexual y el matrimonio:

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Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos… Génesis 1:27-28.

Dios creó dos sexos complementarios, con un propósito: unirse en una sola carne Génesis 2:24 y cumplir el mandato de fructificar y multiplicarse. La unión homosexual, por diseño, no cumple este propósito establecido por Dios.

2. El testimonio bíblico sobre la homosexualidad

La Biblia no solo establece el diseño original, sino que también habla claramente sobre las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. En el Antiguo Testamento, Dios las prohíbe explícitamente Levítico 18:22, y en el Nuevo Testamento se confirma esta enseñanza:

Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres… Romanos 1:26-27.

La Palabra no deja espacio para interpretaciones que normalicen la práctica homosexual como compatible con la voluntad de Dios.

3. ¿Por qué la frase no es suficiente?

Decir “Dios hizo a Adán y Eva, no a Adán y Steve” puede resumir la idea, pero carece de profundidad doctrinal. El peligro es que el mensaje se vea como un simple chiste o burla, lo que puede endurecer corazones en lugar de llevar al arrepentimiento.

Como cristianos, estamos llamados a hablar la verdad en amor Efesios 4:15, presentando el mensaje bíblico con claridad, pero también con compasión hacia quienes viven en pecado, recordando que todos necesitamos la gracia de Dios.

4. El llamado de Dios a todos los pecadores

La homosexualidad no es el único pecado sexual, pero sí es uno que contradice abiertamente el diseño de Dios. Sin embargo, el mensaje del evangelio es de esperanza y restauración para todo aquel que se arrepiente y cree en Cristo:

Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús… 1 Corintios 6:9-11.

La salvación no es exclusiva para ciertos pecadores, sino para todos los que se humillan y se vuelven a Dios.

Conclusión

El argumento “Dios hizo a Adán y Eva, no a Adán y Steve” puede señalar la verdad de que Dios creó al hombre y a la mujer como pareja, pero por sí solo no es una defensa bíblica sólida. El creyente debe conocer y explicar las Escrituras, mostrando el diseño original de Dios, la gravedad del pecado y la esperanza del evangelio para todo pecador.

Reflexión final

Más que usar frases cortas, proclamemos la verdad de Dios con amor y convicción. El objetivo no es ganar debates, sino ganar almas para Cristo. Así como Dios nos alcanzó en nuestra condición, Él también puede transformar la vida de quienes hoy viven lejos de Su diseño perfecto.

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