Diakonia (del griego) es un término que aparece 32 veces en el Nuevo Testamento y se traduce de diversas maneras como «ministerio», «servicio», «socorro» o «apoyo». En Lucas 10:40 se menciona en relación con los preparativos de la comida que Marta hacía para el Señor, mientras María se sentaba a Sus pies escuchándolo.

Se hace referencia a él en Hechos 6:1 en cuanto al servicio de alimentos y en Hechos 6:4 al hablar del «ministerio de la Palabra». En Hechos 11:29, diakonia se relaciona con la ayuda brindada en forma de contribución monetaria durante la hambruna. Pablo usa esta palabra en Hechos 20:24 y 21:19 para describir su labor entre los gentiles. Romanos 12:6-7 la menciona como un don espiritual: el don de servir.
Al igual que la palabra inglesa «service», diakonia puede tener varios significados y matices dependiendo del contexto. Puedes asistir a un «servicio» religioso, ir a una estación de «servicio» para tu coche, o solicitar servicio a la habitación en un hotel. Aunque parecen no tener relación entre sí, todos implican proveer algún tipo de asistencia. Sería incorrecto intentar definir el término servicio basándose en estos contextos y luego aplicar esa definición universalmente. Por ejemplo, un servicio religioso NO es un lugar donde adoras a Dios, cambias el aceite del coche y te traen comida.
La mejor manera de comprender el significado de una palabra bíblica es examinar cada pasaje donde se menciona dicha palabra. Es importante basarse en el uso del griego o hebreo original, no solamente en su traducción al inglés. Con las herramientas digitales actuales y recursos gratuitos para el estudio bíblico en línea, investigar palabras no es complicado, incluso si no tienes conocimientos de hebreo o griego. Además, existen libros especializados (sin olvidar artículos disponibles en Internet) que pueden facilitar este proceso; sin embargo, nada sustituye uno para comprender mejor una palabra, es preferible estudiar todos los pasajes por uno mismo.
Otro término que está relacionado con diakonia es diakonos, que básicamente se traduce como «siervo» o «el que sirve». Con el tiempo, diakonos se convirtió en un término técnico, diácono, utilizado para designar un cargo eclesiástico. Las cualidades requeridas para ser diácono se encuentran en 1 Timoteo 3:8-13.
En un sentido más específico, un diácono es aquel que se encarga de las necesidades físicas de la iglesia, a diferencia de los ancianos/pastores que atienden a las necesidades espirituales del rebaño. (Hechos 6:1-7 es el pasaje clave sobre este punto) Sin embargo, tanto las labores físicas como las espirituales pueden ser descritas con el término diakonia, al prestar atención al contexto, se podrá discernir qué tipo de servicio se está realizando.