Durante la Alta Edad Media en Europa, las instituciones de educación superior empleaban el trivium (gramática, lógica y retórica) y el quadrivium (aritmética, geometría, música y astronomía) de las artes liberales clásicas. En este contexto se nombró a la teología como «la reina de las ciencias».

- La Teología como Ciencia
Cuando pensamos en «ciencia», solemos referirnos al estudio del mundo natural y a lo que puede medirse cuantitativamente, como en biología y física. Históricamente, solo la geometría y la astronomía eran consideradas parte del currículo universitario estándar de las «ciencias naturales». Entonces, ¿qué se entendía por ciencia? Agustín la definió como todo lo relacionado con el conocimiento del mundo temporal. Tomás de Aquino consideraba a la teología una ciencia porque conecta con la revelación especial y general.
La tradición de Wissenschaft sirve como puente para comprender nuestra noción moderna de ciencia. Wissenschaft fue la corriente educativa predominante en las universidades alemanas durante el siglo XIX. Dentro de este sistema, una ciencia es descrita como «un área legítima de estudio centrada en un objeto específico y que utiliza métodos adecuados de investigación». Esta definición guarda similitud con el concepto medieval de «ciencia» y ha perdurado hasta el siglo XXI. Según esta perspectiva, la teología es una ciencia con un objeto (Dios y Sus acciones en la tierra) y un método (la Biblia y la revelación general).
- La Teología como Suprema
Por consiguiente, en la Edad Media se consideraba a la teología como una ciencia. Pero, ¿cómo llegó a ser supremo sobre las otras disciplinas y por ende ser denominada «reina»? En las universidades medievales se entendía que todas las ramas del conocimiento debían ajustarse a un estándar general: la Biblia. Al considerarse que esta era la fuente de toda verdad, la teología se convirtió en el estándar natural al cual debían adherirse todas las demás disciplinas académi
El resto de la investigación académica. Los eruditos de la época comprendieron acertadamente que la percepción de uno sobre Dios y la Biblia influye en todas las demás áreas de la vida. La teología de un erudito es el fundamento de su cosmovisión y moldea su estudio de la filosofía y otros campos. La teología, por tanto, fue considerada la «reina de las ciencias»; es decir, la Palabra de Dios es la magnífica fuente de conocimiento que fundamenta todo otro saber.
- La Biblia y un Estándar Teológico
Aunque el estándar académico ha evolucionado en nuestro mundo, la convicción de un cristiano en la inerrancia bíblica respalda a la teología como «reina». La Biblia nos advierte que debemos evitar «las argumentaciones basadas en una supuesta sabiduría» «Timoteo, protege lo que Dios te ha confiado. Evita las discusiones vanas e insensatas que promueven los falsos conocimientos» (1 Timoteo 6:20).
En cambio, debemos esforzarnos por manejar con precisión la palabra de verdad «Haz todo lo posible para presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene nada de que avergonzarse y que interpreta rectamente el mensaje divino» (2 Timoteo 2:15). Así pues, la teología verdaderamente representa el punto inicial del aprendizaje.El temor del SEÑOR es el principio del conocimiento «Respetar al Señor es el principio del saber; darle culto santo demuestra buen juicio. Los necios desprecian sabiduría y enseñanza» (Proverbios 1:7).