La historia de Job nos enseña la justicia de Dios para los que son justos, al final del capítulo vemos como el Señor restituyó a este fiel cien veces más lo que este tenía antes de la calamidad. En el momento de la prueba estamos siendo exprimidos literalmente, es en este momento en donde quiere ver que clase de creyentes somos, y de qué está hecha nuestra fe.