Dios es un Dios de restauración. Con escrituras de Joel 2:25 – «Yo los compensaré por los años de cosecha que se han comido las langostas…» y Salmo 66:12 –«Pasamos por el fuego y por el agua, y nos sacaste a abundancia», su esperanza crecerá al saber que nada en su vida es un desperdicio.
Dios puede recuperar el tiempo perdido. ¡Saldrá mejor de lo que estaba antes al confiar en Él y desarrollar una mentalidad de restauración!