En una sociedad como la actual, parece que las cosas, los principios y los valores estuvieran al revés, en comparación con todo lo que encontramos en la Biblia.
Mientras el mundo nos dice que nos superemos a nosotros mismos sin importar si en el camino pisamos a otros, Dios en su palabra nos enseña que debemos humillarnos a nosotros y hasta ser los más pequeños si queremos llegar a ser grandes.
Lo que el Señor ya conoce es necesario que el mundo y el exterior también lo conozca, pues la verdad no debe ser callada y el mensaje del evangelio debe llegar a cada corazón. Esto es lo que el pastor Abraham Pérez quiere compartirnos a continuación.