Todos sabemos el día que llegamos a esta tierra, pero lo que nadie conoce con certeza es el día en el que le tocará partir de ella. Dónde vamos a pasar la eternidad es lo verdaderamente importante del asunto.
Mientras nuestras lámparas estén encendidas tenemos la plena seguridad de que estaremos preparados para disfrutar de una eternidad gloriosa en los cielos.