Dios no te pide que sueltes algo, si no te va a entregar a cambio algo mucho mejor. Dios tiene planes con nosotros, pero muchas veces tiene que sacarnos de un lugar, de nuestra tierra y desprendernos de personas que nos impiden cumplir nuestro propósito.
Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido Génesis 32:24-28.
