La Palabra de Dios dice que seremos llenados de Su paz y poder como pozos rebosantes de agua viva. Los enemigos de los israelitas por venganza tapaban sus pozos con piedras y como estos satanás puede tratar de estancarnos lanzando piedras a nuestro corazón no olvidemos que cualquiera que sea nuestro llamado Dios quiere que impactemos otras vidas, pero si el agua que está en nosotros (Jesús) no fluye es porque nos dejamos tapar por el odio, la depresión y la culpa.