Para muchos, el significado de la cruz radica en que es el lugar donde Cristo murió, pero más allá de todo eso, su verdadero valor está en lo que ocurrió después, en la resurrección de Jesús, por lo que también puede considerarse un símbolo de victoria.
Como seres humanos, vemos que nuestras pruebas físicas suelen ser las más complicadas, pero olvidamos que las internas, aquellas que en ocasiones nosotros mismos provocamos y no aceptamos, también son igual o incluso más relevantes.
Hay momentos de nuestra vida donde debemos detenernos, tomar nuestra cruz correspondiente, negarnos a nosotros mismos y enfocar la mirada en Jesús. Esto y mucho más es lo que la pastora Diana Harrigan desea compartirnos en el siguiente mensaje, ¡No te lo pierdas!