La Biblia dice que la mujer debe someterse a su esposo; el término someterse no hace referencia a soportar abusos, agresiones o maltrato. No estamos obligadas ni debemos someternos a hacer cosas que van en contra de nuestra voluntad, de nuestra conciencia o que nos pongan en peligro. Este tipo de sometimiento al que se refiere la Biblia, es la misma sujeción que la iglesia tiene hacia Cristo.