La escritura dice que Jesús vendrá por una iglesia santa, libre de manchas, y vencedora, él nos llevará siempre en triunfo, somos una iglesia victoriosa, nos estamos llamados a estar escondidos hasta que nuestros Dios venga.
Estamos llamados a derrotar las opresiones, a ser luz en medio de las tinieblas, no hay circunstancia que nos pueda vencer, Dios está con nosotros y nos sostiene en su mano derecha.