Ciertamente todos atravesamos tiempos de sequía, estaciones secas, además vemos que nada sucede, tenemos grandes sueños pero solo dependemos de las promesas que Dios nos ha dado, miramos alrededor y parece que nada está cambiando. En este punto mayormente estamos bendecidos en un área y estar en sequía en otra, podemos obtener una carrera exitosa pero
tener luchas en el matrimonio es decir, sequía en una relación o puede que tengamos una familia estable, pero estemos mal de salud y es allí donde nos hacemos la siguiente pregunta: ¿Acaso tendré que lidiar con esta sequía siempre?