El primer encuentro con Dios es un momento inolvidable, ese tiempo en el cual hay una pasión interna por conocerle y servirle. Para muchos este momento maravilloso quedó en el pasado, y hoy se encuentran algunos aun dentro de la iglesia, pero con el amor apagado. Podemos estar dentro de la congregación y hacer muchas cosas para Dios, pero sin amor simplemente no hay nada. Dios te pregunta hoy: ¿Por qué has dejado tu primer amor?