Juan 6:9 nos cuenta la historia de un niño que le dio a Jesús 5 panes y 2 peces. La mayoría de las veces nos cuesta trabajo dar aquello que queremos; nos cuesta creer que Dios va a multiplicar eso que le damos. Sin embargo, para nuestro Señor Jesús, cinco panes y dos peces fueron suficientes, para enseñarnos que Él no menosprecia lo que nosotros le damos y que por muy poco que se vea, Él se encarga de multiplicar la bendición hasta que sobreabunde al igual que lo hizo en aquella historia.