Ciertamente sabemos y hemos escuchado sobre la unción que Dios deposita en sus hijos, en quienes buscan honrarle, pero pasamos por alto esta bendición luego de estar en lugares que nos causan irritación o incomodidad. La unción es mayor que la tristeza, que el cáncer y la depresión por lo tanto cuando estemos en la oficina, en la empresa, al formar a ese hijo que causa problemas, mientras estemos rodeados por personas que nos causen daño o nos menosprecien recordemos que ya Dios nos ungió de ante mano para hacerle frente a la situación con buena actitud y espíritu apacible para tener la victoria sobre nuestro comportamiento y carácter en medio de las pruebas.