Las personas no entienden que la única forma de encontrar vida, es perdiendo la vida. Nadie puede encontrar la vida de Dios manteniendo viva su vida.
Nadie puede vivir en la voluntad de Dios manteniendo su propia voluntad. Nunca llegaremos alcanzar algo de Dios, mientras que no vivamos según Dios manda que vivamos.
Jesús cuando vino a la tierra dijo que no había venido a hacer su voluntad, sino la del Padre que lo envió, de modo que no estamos aquí para hacer lo que a nosotros mejor nos parezca, sino que hemos sido puestos para cumplir la voluntad del Señor.