Estamos viviendo los últimos tiempos, y ahora es cuando más que nunca debemos vivir la fe. Somos seducidos de acuerdo a nuestra propia concupiscencia. En estos tiempos peligroso, el enemigo va a presentarnos una carnada la cual a la vista será deleitosa, pero que su finalidad es el hacernos caer en el pecado. ¡Ten cuidado con la carnada!