Hay cosas que deberían estar funcionando y no funcionan: ¿Por qué a veces oramos para que Dios haga algo y no vemos resultados favorables? ¿Por qué la unción no desciende? ¿Por qué oramos por un enfermo y no sana? Muchas veces posiblemente sucede esto porque no estamos dentro de la voluntad de Dios, pero hay una clave que nos hará funcionar en todo lo que emprendamos de acuerdo al propósito de Dios. Hay leyes espirituales establecidas por Dios, que si no caminamos bajo ellas no vamos a poder disfrutar lo que la Biblia nos ofrece. Nada funciona fuera de la presencia de Dios.