La mejor forma de obtener éxito en todo lo que hagamos es poniendo a Dios en primer lugar, si aquello que haces lleva como fin exaltarlo a Él, créeme que todo va a obrar de la mejor manera posible. Cuando pones a Dios en el primer lugar obtienes su favor sobre aquello que haces, y nada podrá interponerse en aquello en lo que Dios se lleva toda la gloria.