
«No menosprecien estos modestos comienzos, pues el SEÑOR se alegrará cuando vea que el trabajo se inicia y que la plomada está en las manos de Zorobabel», Zacarías 4:10.
Estamos acostumbrados a celebrar la finalización de alguna actividad o de un proyecto, pero en la Biblia podemos ver claramente que no siempre este debe ser el caso.
Cuando en nuestras vidas veamos escombros y ruinas, lo primero que debemos hacer para comenzar a reconstruir es el altar, ese lugar donde buscamos la presencia de Dios. Que si bien no pare muy lógico, lo mejor que podemos hacer es darle el lugar principal al Señor, ese es un pequeño comienzo que podemos celebrar sabiendo que cosas buenas y grandes vendrán.
Natalia Nieto nos habla de esto y mucho más en el siguiente mensaje, ¡No dejes de escucharlo, edificará grandemente tu vida!