La misericordia de nuestro es tan grande que no hay algo tan malo que él no pueda perdonar; una vez que hemos fallado, Satanás busca hacernos sentir culpables e indignos de la misericordia de Dios. Sin embargo, la actitud del Padre para con nosotros es una de perdón , Él nos ama y más allá de nuestros errores siempre busca restaurarnos y no destruirnos.