
Los escapismos como el alcohol, las drogas, la lujuria, los juegos, las compras, son una manera de tratar de huir de nuestra realidad, pero cerrar los ojos no va a hacer que los problemas desaparezcan. Si no enfrentamos lo que nos distanció de nuestra esposa o esposo, de nuestros padres o de nuestra familia, estamos dejando una puerta abierta al espíritu de división.
El distanciamiento no sirve, aunque no le queramos dar la razón a la otra persona y aunque no estemos de acuerdo con ella, somos familia y nos amamos, y por eso tenemos que perdonarnos.
El pastor Andrés Corson nos trae esta enseñanza que estamos seguros que será de bendición para tu vida, aprenderás a qué hacer cuándo el espíritu de división entre en tu casa y como apartarlo de tu vida. Así que dispón tu corazón para recibir esta importante enseñanza que bendecirá tu vida espiritual.