El Templo Satánico ha solicitado poder enseñar en las escuelas de Florida en igualdad de condiciones que otras religiones y han obtenido la oportunidad de hacerlo gracias a una nueva ley que permite a capellanes voluntarios de entidades religiosas brindar apoyo a los estudiantes en centros educativos.
La ley, firmada por el gobernador Ron de Santis, entró en vigor el lunes y establece que los padres pueden elegir a un capellán de una lista de voluntarios, los cuales deben pasar por una verificación de antecedentes.
Al firmar la ley, De Santis dejó en claro su intención de reintegrar los principios del cristianismo en el sistema educativo público. Esta regulación ha generado un debate polémico sobre la libertad religiosa y la separación entre la iglesia y el estado.
La Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos prohíbe la promoción de una religión en particular, algo que la organización satánica ha decidido aprovechar, aunque los derechos y principios del país están basados en los valores que reflejan en la Biblia.
Ya hace tiempo, la organización manifestó su disposición a participar en este tipo de debates, según indicó Lucien Greaves
, cofundador y portavoz del grupo.Sin embargo, De Santis afirmó en la firma de la ley que el Templo Satánico no cumpliría con los requisitos para proporcionar capellanes, argumentando que no se trata de una religión.
La organización se mantiene firme en su decisión de participar en el programa de Ron de Santis y enfatizó que no hay ninguna restricción en la ley que se lo prohíba.
«Al aprobar el proyecto de ley de capellanes escolares como ley, el incompetente gobernador, Ron de Santis, obsesionado con la guerra cultural en Florida, mintió abiertamente al público y declaró que no se permitirían capellanes satánicos», declaró Lucien Greaves a Fox News.
«En lo más profundo de su ignorancia, no reconoce una obviedad constitucional básica y fundamental: no corresponde al gobierno dictar que unas religiones tengan ciertos derechos sobre otras», finalizó.