El pastor Sidson Novais, líder de la Missão Cristã Internacional (MCI), alertó sobre el peligro de lo que llama “cristianismo cultural” durante la Conferencia Esperança Viva en Lisboa, que reunió a cientos de creyentes de Europa y otros países.
Novais comentó que Europa, tras intentar construir una sociedad basada en la razón y la secularización, hoy cosecha el vacío espiritual de haber intentado vivir sin Cristo: “Trataron de desconstruir los trazos del cristianismo, eliminaron símbolos, cambiaron nombres de fiestas y pensaron que la fe desaparecería. Pero, en realidad, la fe está renaciendo”.
El pastor criticó los esfuerzos para borrar marcas del cristianismo en el continente: “No tenemos que llamar Navidad a la Navidad, no tenemos que celebrar la Pascua. Vamos a desconstruir. No podemos tener símbolos religiosos en lugares públicos”.
Sin embargo, recalcó que el cristianismo sigue siendo la raíz de las leyes y la cultura europea, y que quienes promovieron la secularización ahora se muestran preocupados por la crisis moral y la pérdida de referencia espiritual, especialmente en países como Inglaterra.
Sidson Novais citó el ejemplo del biólogo ateo Richard Dawkins, quien recientemente se declaró “cristiano cultural”, admitiendo que aprecia los valores morales e históricos del cristianismo pero sin fe en Jesús: “El ateo más famoso del mundo dice: ‘Puedo tener fe en el cristianismo sin tener fe en Jesús. Quiero los rasgos cristianos en la Inglaterra en que vivo’”.
El pastor explicó el peligro de ese pensamiento: “El cristianismo cultural es valorar el cristianismo como herencia moral, pero negar a Cristo. Eso es locura. Pablo ya lo dijo: ‘La locura de Dios es más sabia que los hombres’”.
Para Novais, destruir la raíz cristiana solo genera vacío: “Cuando desconstruyes algo, necesitas algo mejor para poner en su lugar; y no hay nada mejor que Jesús”.
Afirmó también: “El cristianismo cultural nunca podrá experimentar el poder de la resurrección, porque quien se declara cristiano cultural no cree en el nacimiento virginal ni en la resurrección de Jesús. Y es justamente la resurrección lo que da poder al Evangelio: seguimos a alguien que venció la muerte”.
Animó a los participantes a mantener la luz de Cristo en medio de la crisis moral y espiritual europea: “El mundo puede querer lo bonito del cristianismo, pero sin Cristo no hay cristianismo verdadero. Sólo la luz de Jesús vence las tinieblas”.
Sidson cerró proclamando esperanza: “Dios secará todas las lágrimas, y de los tiempos de oscuridad, la luz prevalecerá. No hay esperanza viva sin Jesús. Sólo quienes creen en la resurrección y viven su poder pueden reflejar la luz de Cristo en este mundo”.