Son múltiples los detalles impresionantes que dejó la producción de la Pasión de Cristo, la cual tendrá una segunda parte; su protagonista, el actor Jim Caviezel, quien interpretó a Jesús en la película «La Pasión de Cristo», reveló el mayor dolor que sintió durante ese papel.
La película «La Pasión de Cristo» recaudó 612 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de producción de 30 millones de dólares. A pesar de no recibir mucho apoyo en la industria, la película subió en las listas de taquilla.
El actor dice que fue puesto en una lista negra después de interpretar a Jesucristo en esa película, pero logró superarlo gracias a su fe en Dios.
«No tuve elección; Tuve que defenderlo. Tuve que luchar para sobrevivir. La película explotó. Estaba fuera de serie. Uno pensaría: ‘Oh, vas a trabajar mucho’. No, no lo hice. Ya no estaba en la lista del estudio. Eso se fue…. Debido a lo que hago como actor, esa es mi habilidad, me fue dada por Dios. No me lo di a mí mismo, pero es algo en lo que tengo un gran alcance”, dijo al presentador Alex Marlow en una entrevista de hace un par de años.
El actor habló sobre el momento más difícil durante el rodaje de una película, el cual no fue las heridas que sufrió como hipotermia y un hombro dislocado, sino la revelación del propio Dios a su corazón.
“El dolor más grande que jamás sentí en esa película fue incluso más que la hipotermia. Estaba en un sueño y sentí el amor de Dios tan poderosamente. Pero sabía que no estaba lo suficientemente cerca”, dijo.
Durante la crucifixión, el actor sintió el mayor dolor cuando el Espíritu Santo le reveló el corazón de Dios Padre. En ese momento, sintió el dolor de Dios por los perdidos y por aquellos que se niegan a recibir a su hijo.
“Mi preocupación era que el mundo no viera a Jesús. Entonces, cuando estábamos juntos en la cruz, Él estaba representando completamente la escena. Esa fue mi oración. No quería que la gente viera… no quiero que vean a Jim Caviezel, quiero que vean a Jesús”, dijo.
Ciertamente, Hollywood le ha cerrado las puertas al mensaje de Jesús desde cualquier plataforma, y aunque actualmente el mismo público ha hecho que la demanda de contenido edificante vuelva a surgir y se posicione, el dolor de Dios por el perdido es una realidad latente ante tanta corrupción en el mundo y la pérdida de valores cimentados en la fe.