Una cristiana encarcelada en Irán enfrenta una grave emergencia médica mientras las autoridades le niegan acceso a una cirugía necesaria. Se trata de Mahshar Parandin, una madre de 50 años que cumple condena por su fe en medio de la presión del régimen islámico.
Según un informe de la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), Parandin padece una enfermedad cardíaca y fue diagnosticada con dos tumores. Uno de ellos se encuentra en el cerebro y ya ha afectado su equilibrio, movimiento y habla.
El segundo tumor está ubicado en la garganta y, de acuerdo con el reporte, continúa creciendo de forma visible. La situación requiere una intervención quirúrgica inmediata, pero el tratamiento médico le fue negado por las autoridades iraníes.
La cristiana permanece recluida en la prisión de Evin, en Teherán, donde cumple una sentencia de dos años. Parandin, quien también es pintora, se convirtió a Jesús y ahora forma parte de los creyentes perseguidos por abandonar el islam en un país gobernado por la ley islámica.
De acuerdo con HRANA, la mujer también tendría derecho a libertad condicional, pero su solicitud fue rechazada por el fiscal. La negativa agrava su situación, ya que su condición médica continúa avanzando mientras permanece sin la atención especializada que necesita.
La falta de tratamiento médico para presos en Irán ha sido denunciada en varias ocasiones por organismos internacionales. Informes del Relator Especial de la ONU sobre la Situación de los Derechos Humanos en Irán han señalado esta práctica como una violación de derechos contra personas privadas de libertad.
El caso de Mahshar no es el único. Según Article 18, otros cristianos detenidos también han sido privados de atención médica, entre ellos Aida Najaflou, quien el año pasado fue enviada nuevamente a prisión antes de recibir el tratamiento necesario por una fractura en la columna.
También se han mencionado casos como los del cristiano Saheb Fadaie y las cristianas Laleh Saati y Mina Khajavi. Esta última, una mujer de 60 años, fue obligada a iniciar su condena sin recuperarse de una fractura en el tobillo causada tras ser atropellada por un automóvil.
Irán ocupa la 10ª posición en la Lista Mundial de la Persecución 2026 de Open Doors en un contexto donde iglesias, Biblias y evangelismo son restringidos. Mientras la iglesia secreta sigue creciendo en el país, el caso de Mahshar Parandin vuelve a mostrar el alto precio que muchos creyentes pagan por seguir a Cristo.