»La paz les dejo, Mi paz les doy; no se la doy a ustedes como el mundo la da. No se turbe su corazón ni tenga miedo.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.
Que la paz de Cristo reine en sus corazones, a la cual en verdad fueron llamados en un solo cuerpo; y sean agradecidos.
Y el Dios de la esperanza los llene de todo gozo y paz en el creer, para que abunden en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Mejor es un bocado seco y con él tranquilidad, Que una casa llena de banquetes con discordia.
La obra de la justicia será paz, Y el servicio de la justicia, tranquilidad y confianza para siempre.
¶Escucharé lo que dirá Dios el Señor, Porque hablará paz a Su pueblo, a Sus santos; Pero que no vuelvan ellos a la insensatez.
Que el mismo Señor de paz siempre les conceda paz en todas las circunstancias. El Señor sea con todos ustedes.
Porque Él mismo es nuestra paz, y de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,
Dios es nuestro refugio y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Estén quietos, y sepan que Yo soy Dios; Exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra. El Señor de los ejércitos está con nosotros; Nuestro baluarte es el Dios de Jacob. (Selah) Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, Y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares; Aunque bramen y se agiten sus aguas, Aunque tiemblen los montes con creciente enojo. (Selah)
-»Porque los montes serán quitados y las colinas temblarán, Pero Mi misericordia no se apartará de ti, Y el pacto de Mi paz no será quebrantado», Dice el Señor, que tiene compasión de ti.
Confía en el Señor con todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, Y Él enderezará tus sendas.
Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.
Porque así ha dicho el Señor Dios, el Santo de Israel: «En arrepentimiento y en reposo serán salvos; En quietud y confianza está su poder». Pero ustedes no quisieron,
Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.
»Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar. Tomen Mi yugo sobre ustedes y aprendan de Mí, que Yo soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para sus almas. a decir a Jesús: «¿Eres Tú el que ha de venir, o esperaremos a otro?». Porque Mi yugo es fácily Mi carga ligera».
Si el Señor no edifica la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si el Señor no guarda la ciudad, En vano vela la guardia.
y por medio de Él reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de Su cruz, por medio de Él, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos.
Sean avergonzados los soberbios, porque me agravian con mentira; Pero yo en Tus preceptos meditaré.
Bienaventurado todo aquel que teme al Señor, Que anda en Sus caminos. Cuando comas del trabajo de tus manos, Dichoso serás y te irá bien. Tu mujer será como fecunda vid En el interior de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo Alrededor de tu mesa. Así será bendecido el hombre Que teme al Señor.
Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado, Y la soberanía reposará sobre Sus hombros. Y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz.
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor.
y se humilla Mi pueblo sobre el cual es invocado Mi nombre, y oran, buscan Mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces Yo oiré desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su tierra.
De las conspiraciones de los hombres Tú los escondes en lo secreto de Tu presencia; En un refugio los pondrás a cubierto de los enredos de las lenguas.
¶Oren ustedes por la paz de Jerusalén: «Sean prosperados los que te aman. -»Haya paz dentro de tus muros, Y prosperidad en tus palacios».
-»Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo, Y si por los ríos, no te cubrirán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, Ni la llama te abrasará.
Apártate del mal y haz el bien, Busca la paz y síguela. Los ojos del Señor están sobre los justos, Y Sus oídos atentos a su clamor.
Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,
Que la palabra de Cristo habite en abundancia en ustedes, con toda sabiduría enseñándose y amonestándose unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en sus corazones.
-»Dios es mi salvación, Confiaré y no temeré; Porque mi fortaleza y mi canción es el Señor Dios, Él ha sido mi salvación».
Observa al que es íntegro, mira al que es recto; Porque el hombre de paz tendrá descendencia.
Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, Pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre.
Porque Su ira es solo por un momento, Pero Su favor es por toda una vida. El llanto puede durar toda la noche, Pero a la mañana vendrá el grito de alegría.
Hay engaño en el corazón de los que traman el mal, Pero gozo en los consejeros de paz.
El Señor está cerca de todos los que lo invocan, De todos los que lo invocan en verdad.
¶Entren por Sus puertas con acción de gracias, Y a Sus atrios con alabanza. Denle gracias, bendigan Su nombre. Porque el Señor es bueno; Para siempre es Su misericordia, Y Su fidelidad por todas las generaciones.
Cuán bienaventurado es aquel que Tú escoges, y acercas a Ti, Para que more en Tus atrios. Seremos saciados con el bien de Tu casa, Tu santo templo.
Sino que he calmado y acallado mi alma; Como un niño destetado en el regazo de su madre, Como un niño destetado está mi alma dentro de mí.
y que los tengan en muy alta estima con amor, por causa de su trabajo. Vivan en paz los unos con los otros.
En mi angustia invoqué al Señor, Y clamé a mi Dios; Desde Su templo oyó mi voz, Y mi clamor delante de Él llegó a Sus oídos.
Señor, Tú establecerás paz para nosotros, Ya que también todas nuestras obras Tú las hiciste por nosotros.
Cambió la tempestad en suave brisa Y las olas del mar se calmaron. Y los ha reunido de las tierras, Del oriente y del occidente, Del norte y del sur. Entonces se alegraron, porque las olas se habían aquietado, Y Él los guió al puerto anhelado.
Cuando los caminos del hombre son agradables al Señor, Aun a sus enemigos hace que estén en paz con él.
Y después de que hayan sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, que los llamó a Su gloria eterna en Cristo, Él mismo los perfeccionará, afirmará, fortalecerá, y establecerá.
¶Aunque yo ande en medio de la angustia, Tú me vivificarás; Extenderás Tu mano contra la ira de mis enemigos, Y Tu diestra me salvará.
¶Por tanto, el Señor desea tener piedad de ustedes, Y por eso se levantará para tener compasión de ustedes. Porque el Señor es un Dios de justicia; ¡Cuán bienaventurados son todos los que en Él esperan!
¶Pero yo, oh Señor, en Ti confío; Digo: «Tú eres mi Dios». En Tu mano están mis años; Líbrame de la mano de mis enemigos, y de los que me persiguen.
¶Las palabras del Señor son palabras puras, Plata probada en un crisol en la tierra, siete veces refinada. Tú, Señor, los guardarás; De esta generación los preservarás para siempre.
Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo. El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra, En verdad volverá con gritos de alegría, trayendo sus gavillas.
¶El lobo morará con el cordero, Y el leopardo se echará con el cabrito. El becerro, el leoncillo y el animal doméstico andarán juntos, Y un niño los conducirá. La vaca con la osa pastará, Sus crías se echarán juntas, Y el león, como el buey, comerá paja. El niño de pecho jugará junto a la cueva de la cobra, Y el niño destetado extenderá su mano sobre la guarida de la víbora. No dañarán ni destruirán en todo Mi santo monte, Porque la tierra estará llena del conocimiento del Señor Como las aguas cubren el mar.
En Dios solamente espera en silencio mi alma; De Él viene mi salvación. No confíen ustedes en la opresión, Ni en el robo pongan su esperanza; Si las riquezas aumentan, no pongan el corazón en ellas. ¶Una vez ha hablado Dios; Dos veces he oído esto: Que de Dios es el poder; Y Tuya es, oh Señor, la misericordia, Pues Tú pagas al hombre conforme a sus obras. Solo Él es mi roca y mi salvación, Mi baluarte, nunca seré sacudido.
»Pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen , y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
¶Un don del Señor son los hijos, Y recompensa es el fruto del vientre. Como flechas en la mano del guerrero, Así son los hijos tenidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que de ellos tiene llena su aljaba; No será avergonzado Cuando hable con sus enemigos en la puerta.
El día en que temo, Yo en Ti confío. En Dios, cuya palabra alabo, En Dios he confiado, no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?
Inclina mi corazón a Tus testimonios Y no a la ganancia deshonesta. Aparta mis ojos de mirar la vanidad, Y vivifícame en Tus caminos.
Poniendo alabanza en los labios. Paz, paz al que está lejos y al que está cerca», Dice el Señor, «y Yo lo sanaré».
Un corazón apacible es vida para el cuerpo, Pero las pasiones son podredumbre de los huesos.
En la noche te desea mi alma, En verdad mi espíritu dentro de mí te busca con diligencia. Porque cuando la tierra tiene conocimiento de Tus juicios, Aprenden justicia los habitantes del mundo.
Pero para mí, estar cerca de Dios es mi bien; En Dios el Señor he puesto mi refugio Para contar todas Tus obras.
Esta es la confianza que tenemos delante de Él, que si pedimos cualquier cosa conforme a Su voluntad, Él nos oye.
Para que mi alma te cante alabanzas y no esté callada. Oh Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.
“Si viene mal sobre nosotros, espada, juicio, pestilencia o hambre, nos presentaremos delante de esta casa y delante de Ti (porque Tu nombre está en esta casa), y clamaremos a Ti en nuestra angustia, y Tú oirás y nos salvarás”.
«Yo te amo, Señor, fortaleza mía». Cabalgó sobre un querubín, y voló; Y rápido voló sobre las alas del viento. De las tinieblas hizo Su escondedero, Su pabellón a Su alrededor; Tinieblas de las aguas, densos nubarrones. Por el fulgor de Su presencia se desvanecieron Sus densas nubes En granizo y carbones encendidos. El Señor también tronó en los cielos, Y el Altísimo dio Su voz: Granizo y carbones encendidos. Él envió Sus flechas, y los dispersó, Y muchos relámpagos, y los confundió. Entonces apareció el lecho de las aguas, Y los cimientos del mundo quedaron al descubierto A Tu reprensión, oh Señor, Al soplo del aliento de Tu nariz. ¶Extendió la mano desde lo alto y me tomó; Me sacó de las muchas aguas. Me libró de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, pues eran más fuertes que yo. Se enfrentaron a mí el día de mi infortunio, Pero el Señor fue mi sostén. También me sacó a un lugar espacioso; Me rescató, porque se complació en mí. El Señor es mi roca, mi baluarte y mi libertador; Mi Dios, mi roca en quien me refugio; Mi escudo y el poder de mi salvación, mi altura inexpugnable. ¶El Señor me ha premiado conforme a mi justicia; Conforme a la pureza de mis manos me ha recompensado. Porque he guardado los caminos del Señor, Y no me he apartado impíamente de mi Dios. Pues todas Sus ordenanzas estaban delante de mí, Y no alejé de mí Sus estatutos. También fui íntegro para con Él, Y me guardé de mi iniquidad. Por tanto el Señor me ha recompensado conforme a mi justicia, Conforme a la pureza de mis manos delante de Sus ojos. ¶Con el benigno te muestras benigno, Con el íntegro te muestras íntegro. Con el puro eres puro, Y con el perverso eres sagaz. Porque Tú salvas al pueblo afligido, Pero humillas los ojos altivos. Tú enciendes mi lámpara, oh Señor; Mi Dios que alumbra mis tinieblas. Pues contigo aplastaré ejércitos, Y con mi Dios escalaré murallas. Invoco al Señor, que es digno de ser alabado, Y soy salvo de mis enemigos.
Me darás a conocer la senda de la vida; En Tu presencia hay plenitud de gozo; En Tu diestra hay deleites para siempre.
Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?
Me anticipo al alba y clamo; En Tus palabras espero. Mis ojos se anticipan a las vigilias de la noche, Para meditar en Tu palabra.
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según Su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos,
-»¡Si tan solo hubieras atendido a Mis mandamientos! Entonces habría sido tu paz como un río, Y tu justicia como las olas del mar.
¶El Señor es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares agradables; En verdad es hermosa la herencia que me ha tocado.
Miren cuán gran amor nos ha otorgado el Padre: que seamos llamados hijos de Dios. Y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a Él.
Aclamen con júbilo al Señor, toda la tierra. Sirvan al Señor con alegría; Vengan ante Él con cánticos de júbilo. Sepan que Él, el Señor, es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo Suyo somos y ovejas de Su prado.
¶En cuanto a Dios, Su camino es perfecto; Acrisolada es la palabra del Señor; Él es escudo a todos los que a Él se acogen.
Y mi Dios proveerá a todas sus necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
La obra de la justicia será paz, Y el servicio de la justicia, tranquilidad y confianza para siempre. Entonces habitará mi pueblo en albergue de paz, En mansiones seguras y en lugares de reposo;
Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.
Oh Dios, Tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de Ti, mi carne te anhela Cual tierra seca y árida donde no hay agua. Serán entregados al poder de la espada; Presa serán de las zorras. Pero el rey se regocijará en Dios; Y todo el que por Él jura se gloriará, Porque la boca de los que dicen mentiras será cerrada. Así te contemplaba en el santuario, Para ver Tu poder y Tu gloria. Porque Tu misericordia es mejor que la vida, Mis labios te alabarán.
Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión, Éramos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenó de risa, Y nuestra lengua de gritos de alegría; Entonces dijeron entre las naciones: «Grandes cosas ha hecho el Señor con ellos». Grandes cosas ha hecho el Señor con nosotros; Estamos alegres.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa del Señor moraré por largos días.
Los leoncillos pasan necesidad y tienen hambre, Pero los que buscan al Señor no carecerán de bien alguno.
Entonces habitará mi pueblo en albergue de paz, En mansiones seguras y en lugares de reposo;
En Ti pondrán su confianza los que conocen Tu nombre, Porque Tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan.
Benditos sean del Señor, Que hizo los cielos y la tierra. ¶Los cielos son los cielos del Señor, Pero la tierra la ha dado a los hijos de los hombres.
-”No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia”.
Hijo mío, si recibes mis palabras Y atesoras mis mandamientos dentro de ti, Porque la sabiduría entrará en tu corazón, Y el conocimiento será grato a tu alma; La discreción velará sobre ti, El entendimiento te protegerá, Para librarte de la senda del mal, Del hombre que habla cosas perversas; De los que dejan las sendas de rectitud, Para andar por los caminos tenebrosos; De los que se deleitan en hacer el mal Y se regocijan en las perversidades del mal; Cuyas sendas son torcidas, Y se extravían en sus senderos. La discreción te librará de la mujer extraña, De la desconocida que lisonjea con sus palabras, La cual deja al compañero de su juventud, Y olvida el pacto de su Dios; Porque su casa se inclina hacia la muerte, Y sus senderos hacia los muertos. Todos los que van a ella, no vuelven, Ni alcanzan las sendas de la vida. Da oído a la sabiduría, Inclina tu corazón al entendimiento. Por tanto, andarás en el camino de los buenos Y guardarás las sendas de los justos. Porque los rectos morarán en la tierra, Y los íntegros permanecerán en ella; Pero los impíos serán cortados de la tierra, Y los malvados serán desarraigados de ella. Porque si clamas a la inteligencia, Alza tu voz por entendimiento; Si la buscas como a la plata, Y la procuras como a tesoros escondidos, Entonces entenderás el temor del Señor Y descubrirás el conocimiento de Dios.
El Señor está a mi favor; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre? El Señor está por mí entre los que me ayudan; Por tanto, miraré triunfante sobre los que me aborrecen.
Y el Dios de paz, que resucitó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor, el gran Pastor de las ovejas mediante la sangre del pacto eterno, los haga aptos en toda obra buena para hacer Su voluntad, obrando Él en nosotros lo que es agradable delante de Él mediante Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
-»Porque Yo soy el Señor tu Dios, que sostiene tu diestra, Que te dice: “No temas, Yo te ayudaré”.
Los propósitos del corazón son del hombre, Pero la respuesta de la lengua es del Señor.
Y él los pastoreó según la integridad de su corazón, Y los guió con la destreza de sus manos.
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