Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Juan 3:1 - Nueva Biblia de las Américas 2005

1 Miren cuán gran amor nos ha otorgado el Padre: que seamos llamados hijos de Dios. Y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a Él.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos! Pero la gente de este mundo no reconoce que somos hijos de Dios, porque no lo conocen a él.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Miren qué amor tan singular nos ha tenido el Padre: que no sólo nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos. Por eso el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

1 ¡Mirad qué clase de° amor! El Padre nos ha concedido que seamos llamados hijos de Dios,° y lo somos;° por esto no nos conoce el mundo, porque tampoco lo conoció a Él.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Ved qué gran amor nos ha dado el Padre: que nos llamemos hijos de Dios. ¡Y lo somos! Por eso no os conoce el mundo, porque no lo conoció a él.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él.

Ver Capítulo Copiar




1 Juan 3:1
33 Referencias Cruzadas  

Y aun esto fue insignificante ante Tus ojos, oh Señor Dios, pues también has hablado de la casa de Tu siervo concerniente a un futuro lejano. Y esta es la ley de los hombres, oh Señor Dios.


¶¡Cuán grande es Tu bondad, Que has reservado para los que te temen, Que has manifestado para los que en Ti se refugian, Delante de los hijos de los hombres!


¶»Yo había dicho: “¡Cómo quisiera ponerte entre Mis hijos, Y darte una tierra deseable, La más hermosa heredad de las naciones!”. Y decía: “Padre Mío me llamarán, Y no se apartarán de seguirme”.


¶Pero el número de los israelitas Será como la arena del mar, Que no se puede medir ni contar; Y sucederá que en el lugar Donde se les dice: «No son Mi pueblo», Se les dirá: «Son hijos del Dios viviente».


Tampoco pueden morir, pues son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección.


Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre,


y no solo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que están esparcidos.


Pero todo eso les harán por causa de Mi nombre, porque no conocen a Aquel que me envió.


Y harán estas cosas porque no han conocido ni al Padre ni a Mí.


Oh Padre justo, aunqueel mundo no te ha conocido, Yo te he conocido, y estos han conocido que Tú me enviaste.


»Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna.


Pero Dios demuestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.


Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios.


de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios.


El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas?


-»Yo seré un padre para ustedes, Y ustedes serán para Mí hijos e hijas», Dice el Señor Todopoderoso.


Pues todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús.


Y si ustedes son de Cristo, entonces son descendencia de Abraham, herederos según la promesa.


»Ustedes son hijos del Señor su Dios; no se sajarán ni se rasurarán la frente a causa de un muerto.


Porque ustedes han muerto, y su vida está escondida con Cristo en Dios.


En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no ama a su hermano.


Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos como Él es.


En esto se perfecciona el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como Él es, así somos también nosotros en este mundo.


El vencedor heredará estas cosas, y Yo seré su Dios y él será Mi hijo.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos