Atento, viajero de la vida. Has escuchado historias de naciones gloriosas, de sabiduría ancestral y gestos de reverencia que trascienden el tiempo. En las ruinas de Atenas y en la disciplina de Esparta, se grabó una lección ineludible, pero quiero contarte algo que tocará tu alma profundamente. ¿Sabes? Hay un poder, una majestad sagrada que habita en aquellos que han recorrido más senderos que tú y yo.
Piensa en aquella escena, en aquel teatro: un anciano sin asiento, un embajador espartano como oasis en el desierto. El honor genuino surge, resonando fuerte donde menos lo esperaban. Pero mira, esa reacción es momentánea; luego viene el juicio. "Los atenienses sabían lo que era correcto, pero no lo hacían." Ahí se desmorona la gloria del momento y se abre la puerta a la reflexión.
No sigas el camino fácil, aquel donde las leyes divinas se escuchan solo para adornar un buen discurso, sin llevar la verdad a tu propio corazón. Porque tú, que escuchas mis palabras ahora, debes vivir este decreto celestial.
"Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor." - Levítico 19:32
Este no es solo un mandamiento vacío, mi valiente peregrino, es una invitación a una comunión sublime, a ver a Dios en la experiencia acumulada, en el paso seguro de quien te antecede. No mires solo la piel arrugada o la marcha lenta, mira dentro, donde el Espíritu divino ha trazado líneas de tiempo y de revelación, una historia que merece ser contada, que necesitas escuchar.
Tal vez pienses que la sabiduría ya no existe entre aquellos que, envejecidos por las horas, parece que ya no tienen valor, o por errores que hayan cometido, te preguntaras, ¿a qué escuchar a estos seres imperfectos?, pues te tengo noticias: La Escritura declara, sin reservas, la verdad que brilla dentro de cada ser humano digno de llamarse “ser espiritual”. Porque las canas de la edad, no son señal de decrepitud, son destellos de la majestad de Dios, su amor resplandece por sus hijos maduros y aún continúa por revelarte lo que sus palabras dicen.
Recuerda el poder que Dios confirió al alma vieja. Abre tu alma a ese llamado, ¡actúa diferente!, No mires con desdén, ofrece tu ayuda, inclina la cabeza, regala tu respeto y tus oídos.
No te limites a asentir con la cabeza en silencio mientras alguien sufre con la dureza de los años. Porque la verdad de Dios es inmutable y atemporal y lo encontramos por las palabras sagradas:
Hay belleza y poder divino para quien actúa con sabiduría celestial: en sus pasos estará el éxito, pues "El temor del Señor es el principio de la sabiduría; buen entendimiento tienen todos los que lo practican..."
- Salmo 111:10.
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Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.
Ver Capítulo»Ponte de pie en la presencia de los ancianos y muestra respeto por las personas de edad. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.
Ver CapítuloPonte en pie ante un anciano y honra a las personas mayores; esto es temer a tu Dios: ¡Yo soy Yavé!'
Ver CapítuloEn presencia de las canas te pondrás en pie, honrarás la presencia de un anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo, YHVH.
Ver CapítuloTe pondrás de pie ante las canas y honrarás al anciano. Teme a tu Dios. Yo, Yahveh.
Ver CapítuloDelante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor: Yo soy Jehová.
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