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Lucas 7:41 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

41 Jesús le puso este ejemplo: —Dos hombres le debían dinero a alguien. Uno de ellos le debía quinientas monedas de plata, y el otro solo cincuenta.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

41 Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

41 Entonces Jesús le contó la siguiente historia: —Un hombre prestó dinero a dos personas, quinientas piezas de plata a una y cincuenta piezas a la otra.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

41 Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientas monedas y el otro cincuenta.

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La Biblia Textual 3a Edicion

41 Cierto acreedor tenía dos deudores: el uno debía quinientos denarios, y el otro cincuenta.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

41 'Cierto prestamista tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios; y el otro, cincuenta.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

41 Un acreedor tenía dos deudores; el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;

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Lucas 7:41
17 Mga Krus na Reperensya  

Dios dijo: «Israelitas, cuando vine a buscarlos, no los encontré; cuando los llamé, no me respondieron. Yo no los abandoné, ni los vendí como esclavos para pagar deudas; lo hice por causa de sus pecados. »Pero tengo el poder para salvarlos y rescatarlos. Yo cubro los cielos de oscuridad como si se vistieran de luto. Basta una simple orden mía para que el mar y los ríos se sequen, para que por falta de agua los peces se mueran y se pudran».


Dios también me dijo: «Jeremías, aunque Israel me fue infiel, al fin de cuentas resultó ser mejor que Judá.


«Nuestro padre no fue uno de los que siguieron a Coré para rebelarse contra Dios. Sin embargo, también murió en el desierto a causa de sus pecados. Él nunca tuvo un hijo varón,


»Al salir del palacio del rey, ese empleado se encontró con un compañero que le debía cien monedas de plata. Lo agarró por el cuello y le dijo: “¡Págame ahora mismo lo que me debes!”


Perdona el mal que hacemos, así como nosotros perdonamos a los que nos hacen mal.


Jesús les dijo: —Denles ustedes de comer. Ellos respondieron: —No podemos comprar pan para tanta gente. ¡Para eso nos hace falta el salario de todo un año!


”Perdona nuestros pecados, como también nosotros perdonamos a todos los que nos hacen mal. ”Y cuando vengan las pruebas, no permitas que ellas nos aparten de ti.”


Pero el sirviente que, sin saberlo, hace algo que merece castigo, recibirá un castigo menor. Dios es bueno con ustedes, y espera que ustedes lo sean con él. Y así como él se muestra muy generoso con ustedes, también espera que ustedes le sirvan con la misma generosidad.


Acuérdense de los dieciocho que murieron cuando se les vino encima la torre que se derrumbó en Siloé. ¿Creen ustedes que eso les pasó porque eran más malos que todos los habitantes de Jerusalén?


Jesús dijo: —Simón, tengo algo que decirte. —Te escucho, Maestro —dijo él.


Me ama mucho porque sabe que sus muchos pecados ya están perdonados. En cambio, al que se le perdonan pocos pecados, ama poco.


Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios.


La ley apareció para que el pecado se hiciera fuerte; pero si bien el pecado se hizo fuerte, el amor de Dios lo superó.


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