Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Lamentaciones 3:1 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Yo soy el que ha sufrido el duro castigo de Dios.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

1 Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Yo soy el que ha visto las aflicciones que provienen de la vara del enojo del Señor.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Yo soy el hombre que ha visto la miseria bajo el látigo del furor de Dios.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

1 a ¡Yo soy el hombre!, él° ha visto aflicción bajo la vara de su ira.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Álef. Yo soy el hombre que conoció la aflicción bajo el látigo de su furor.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Yo soy el hombre que ha visto aflicción por la vara de su enojo.

Tingnan ang kabanata Kopya




Lamentaciones 3:1
12 Mga Krus na Reperensya  

»Amigos míos, ¡tengan lástima de mí! Dios se ha vuelto mi enemigo, no hagan ustedes lo mismo.


11 (12) Mi vida va pasando como las sombras en la noche; ¡me estoy marchitando como la hierba!


Tú me hiciste pasar por muchos aprietos y problemas, pero volverás a darme vida: ¡de lo profundo de la tumba volverás a levantarme!


7 (8) El golpe de tu furia ha caído sobre mí; es como una inmensa ola que me ha hecho naufragar.


Todos lo despreciaban y rechazaban. Fue un hombre que sufrió el dolor y experimentó mucho sufrimiento. Todos evitábamos mirarlo; lo despreciamos y no lo tuvimos en cuenta.


Entonces los jefes fueron a atraparme. Primero me ataron con sogas, y luego me bajaron hasta el fondo de un pozo, el cual estaba en el patio de la guardia y pertenecía a Malquías, el hijo del rey. Como el pozo no tenía agua sino barro, yo me hundí por completo.


Se llevaron a hombres, mujeres y niños, y también a las hijas del rey. A toda esa gente Nebuzaradán la había puesto bajo el cuidado de Guedalías. A todos nos llevaron a Egipto, incluyendo a mi secretario Baruc y a mí, y nos quedamos en la ciudad de Tafnes.


«Veo sufrir a mi pueblo, y eso me duele, me entristece y me asusta.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas