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Santiago 4:3 - La Biblia Textual 3a Edicion

3 pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

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Biblia Reina Valera 1960

3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 o si piden algo, no lo consiguen porque piden mal; y no lo consiguen porque lo derrocharían para divertirse.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastarlo en vuestras pasiones.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 Y cuando piden, lo hacen mal, porque lo único que quieren es satisfacer sus malos deseos.

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Santiago 4:3
25 Mga Krus na Reperensya  

Y ’Elohim le dijo: Porque has pedido esto, y no has pedido para ti una larga vida, ni has pedido para ti riquezas, ni has pedido la vida de tus enemigos, sino que has pedido para ti inteligencia para discernir justicia;


Entonces, por la arrogancia de los malvados claman, Pero Él no responde,


Clamaron, pero no hubo quien los librara, Aun a YHVH, pero no les respondió.


Entonces me llamaréis, y no responderé, Me buscarán, pero no me encontrarán,


Abominación a YHVH es el sacrificio de los impíos, Pero la oración de los rectos es su deleite.


Quien cierra sus oídos al clamor del pobre, No será escuchado cuando grite.


Los sacrificios del malvado son abominación, ¡Cuánto más cuando los ofrece con malicia!


Por tanto así dice YHVH: He aquí Yo traigo un mal sobre ellos del cual no podrán escapar; clamarán a mí, pero no los escucharé.


Tú, pues, no intercedas por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración; porque Yo no escucharé cuando clamen a mí a causa de su calamidad.


Cuando ayunen, no escucharé su clamor, y cuando ofrezcan holocaustos y ofrendas de cereal, no los aceptaré, sino que con espada, hambre y pestilencia los consumiré.


Pues cuando clamen a YHVH, Él no responderá, Esconderá su rostro en ese tiempo, Por vuestros hechos perversos.


Conforme Él llamaba, así no escuchaban; entonces ellos llamaron, y Yo no escuché, dice YHVH Sebaot,


Respondiendo entonces Jesús, dijo: No sabéis° qué estáis pidiendo. ¿Podéis beber la copa que Yo estoy por beber?° Le responden: Podemos.


Pero Jesús les dijo: No sabéis qué pedís. ¿Podéis beber la copa que Yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que Yo soy bautizado?°


Porque todo el que pide, recibe, y el que busca, halla, y al que llama a la puerta, se le abre.


Después de no muchos días, el hijo menor, recogiendo todo, partió hacia un país lejano, y allí malgastó su hacienda viviendo perdidamente.


pero cuando regresó este hijo tuyo, que consumió tu hacienda con prostitutas, mataste para él el becerro gordo.


¿De dónde esas guerras y de dónde esas contiendas entre vosotros? ¿No es de allí, de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?


y recibimos de parte de Él cualquier cosa que le pidamos, porque guardamos sus mandamientos y hacemos° lo que es grato ante Él.


Y ésta es la confianza que tenemos ante Él: que cuando pidamos algo conforme a su voluntad, Él nos escucha.


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