Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Salmos 39:7 - La Biblia Textual 3a Edicion

7 Y ahora Adonay, ¿qué más espero? Mi esperanza está en ti.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

7 Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

7 Entonces, Señor, ¿dónde pongo mi esperanza? Mi única esperanza está en ti.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

7 Si es así, ¿qué me queda, Señor? Pondré en ti mi esperanza.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 Como una mera sombra pasa el hombre, inquietándose en vano: amontona y no sabe quién ha de recoger.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7 7 (8) »Siendo esto así, Dios mío, ¿qué es lo que puedo esperar? ¡En ti he puesto mi esperanza!

Tingnan ang kabanata Kopya




Salmos 39:7
12 Mga Krus na Reperensya  

¡Por tu salvación espero, oh YHVH!


Aunque me mate, en Él esperaré, Con tal de defenderme ante Él,


Brota como una flor, pero es cortado, Pasa como una sombra, y desaparece.


Oh YHVH, he esperado por tu salvación, Y he practicado tus mandamientos.


k Mi alma desfallece por tu salvación, Pero en tu palabra he puesto mi esperanza.


Porque en ti, oh YHVH, espero, Y Tú, Adonay, Dios mío, serás quien me responda.


Su íntima aspiración es que sus casas serán eternas; Sus moradas, de generación en generación, Y a sus tierras han puesto sus nombres.


¡Que un hombre trabaje con sabiduría, conocimiento y maestría, y tenga que dejar su porción a otro que nunca se afanó en ello, esto es vanidad y grande mal!


Hay quien está solo, sin nadie que lo acompañe, sin hijos ni hermanos, pero aun así su afán no tiene fin, su ojo no se harta de riquezas, y no se pregunta: ¿Para qué pues me afano y me privo de placeres? También esto es vanidad y tarea penosa.


Y he aquí había en Jerusalem un hombre cuyo nombre era Simeón. Y este hombre justo y devoto esperaba la liberación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.


Así el Dios de esperanza os llene° de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en la esperanza por el poder del Espíritu Santo.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas