Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Salmos 142:4 - La Biblia Textual 3a Edicion

4 Mira a mi diestra y observa, que no hay quien me reconozca. No tengo refugio ni hay quien pregunte por mí.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

4 Mira a mi diestra y observa, pues no hay quien me quiera conocer; No tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Busco a alguien que venga a ayudarme, ¡pero a nadie se le ocurre hacerlo! Nadie me ayudará; a nadie le importa un bledo lo que me pasa.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Dirige a la derecha tu mirada y ve cómo ninguno me conoce. Lejos de mí está cualquier refugio, nadie se preocupa de mi vida.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Aun si el ánimo me falta, tú conoces mi senda. En el camino por donde voy me tienden ocultas trampas.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Miré a mi mano derecha, y observé; mas no había quien me conociese; no tuve refugio, nadie se interesó por mi alma.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 4 (5) Mira bien a mi derecha: ¡nadie me presta atención! ¡No hay nadie que me proteja! ¡A nadie le importo!

Tingnan ang kabanata Kopya




Salmos 142:4
19 Mga Krus na Reperensya  

Pero los ojos de los malvados se consumirán, Porque no les queda escape: Su esperanza es entregar el alma.°


Porque YHVH conoce° el camino de los justos, Pero la senda de los malos conduce a la perdición.


Digo a YHVH: Tú eres mi Dios, Oye, oh YHVH, la voz de mis súplicas.


¡Guárdame del lazo que me han tendido, De las trampas de los que hacen iniquidad!


Por tanto mi espíritu desfallece dentro de mí, Mi corazón está desolado.


A causa de todos mis adversarios, he venido a ser objeto de oprobio, Y de mis vecinos lo soy en gran manera, y horror de mis conocidos. Los que me ven en la calle huyen de mí.


El oprobio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado, Esperé compasión, y no la hubo, Y consoladores, pero ninguno hallé.


Alejaste de mí a mis amigos y compañeros, Y mi compañía son las tinieblas.


Has alejado a mis conocidos de mí, Me has hecho repugnante para ellos, Estoy encerrado, y no puedo salir.


Óigase clamor en sus casas, Cuando de repente traigas contra ellos salteadores;° Porque cavaron una fosa para atraparme, Y a mis pies han escondido lazos.


Y no habrá refugio para los pastores° ni escape para los mayorales del rebaño.


Y Yo haré curar tus llagas, Y sanaré tus heridas, dice YHVH, Porque te llamaron la repudiada, diciendo: ¡Ésta es Sión, de la quien nadie cuida!


Los que siguen la vanidad de sus ídolos se alejan de su misericordia;


Pero todo esto ha sucedido para que se cumplieran las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.


En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta.


Pero David dijo en su corazón: Algún día voy a perecer por la mano de Saúl. Nada me será mejor que escapar de inmediato a tierra de los filisteos; así Saúl desistirá de buscarme por todo el territorio de Israel, y escaparé de su mano.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas