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Ezequiel 28:5 - La Biblia Textual 3a Edicion

5 Con tu gran conocimiento multiplicaste tus riquezas con tus contrataciones, Y a causa de tus riquezas se enalteció tu corazón.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

5 Con la grandeza de tu sabiduría en tus contrataciones has multiplicado tus riquezas; y a causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 Sí, tu sabiduría te hizo muy rico, y tus riquezas, muy orgulloso.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Gracias a tu inteligencia, gracias a tus negocios, ha aumentado tu riqueza y te ha crecido el orgullo en la misma medida que tu riqueza.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 por tu gran sabiduría y tu comercio has multiplicado tu fortuna, y con tu fortuna se ufanó tu corazón.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Con la grandeza de tu sabiduría y tu comercio has multiplicado tus riquezas; y a causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

5 Sabes cómo hacer negocios. Por eso te has hecho rico y te has llenado de orgullo.

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Ezequiel 28:5
32 Mga Krus na Reperensya  

Ciertamente has vencido a Edom, y tu corazón te ha enaltecido. ¡Gloríate de eso y quédate en tu casa! ¿Por qué habrás de provocar una calamidad en la que puedas caer tú y Judá contigo?


Tú dices: He aquí he vencido a Edom, y con eso tu corazón se enaltece. Ahora, quédate en tu casa, pues ¿por qué habrás de meterte en conflictos contra la adversidad, y caer tú y Judá contigo?


¡Ved al hombre que no puso a ’Elohim como su baluarte, Sino que confió en sus muchas riquezas y se hizo fuerte en su maldad!


No confiéis en la opresión, Ni en el dolo pongáis vuestra esperanza, Aunque aumenten las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.


Una vez habló ’Elohim, Dos veces he oído esto: Que la fortaleza está con ’Elohim.


El que confía en sus riquezas, caerá, Pero los justos reverdecerán como el follaje.


¿Has visto a alguien sabio en su propia opinión? Pues más se puede esperar de un necio.


No sea que, harto, te niegue y diga: ¿Quién es YHVH? O que, siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.


El grano de Sijor° y la cosecha del Nilo eran su ganancia, Y había llegado a convertirse en emporio de las naciones.


¿Quién decretó tal cosa sobre Tiro, que regalaba coronas, Cuyos comerciantes eran príncipes Y sus mercaderes° los nobles de la tierra?


¡Ay de los que se tienen por sabios, Y a sí mismos se consideran prudentes!


¿Por qué te glorías de tus valles, De tu valle de abundancia, Oh hija apóstata? Tú que confiaste en sus tesoros, Y decías: ¿Quién vendrá contra mí?


Mira, este fue el delito de tu hermana Sodoma: soberbia, hartura de pan, y gran ociosidad tuvieron ella y sus hijas, pero no extendió la mano al pobre y al menesteroso.


A causa de tu hermosura se enalteció tu corazón; A causa de tu esplendor corrompiste tu sabiduría. Yo te arrojo por tierra, y delante de los reyes Te pondré por espectáculo.


Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: Así dice Adonay YHVH: Por cuanto se enalteció tu corazón, y dijiste: Yo soy Dios, Y en el trono de Dios estoy sentado en medio de los mares. Pero tú eres hombre y no Dios, Aunque has puesto tu corazón como el corazón de Dios.


Y la multitud será llevada, con lo cual se elevará su corazón, y derribará a muchos millares, pero no prevalecerá.


el rey habló diciendo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para morada real con la grandeza de mi poder, para gloria de mi majestad?


Ahora yo, Nabucodonosor, alabo y engrandezco y glorifico al Rey de los cielos, porque todas sus obras son verdaderas y justos sus caminos, y Él puede abatir a aquellos que andan con soberbia.


Pero en sus pastizales se saciaron, Y una vez repletos, se engrosó su corazón, Y se olvidaron de mí.


Tiro se edificó una fortaleza, amontonó plata como polvo, Oro como lodo callejero;


teniendo el mismo sentir los unos con los otros, no siendo altivos, sino asociándoos con los humildes.° No seáis sabios° en vuestra opinión;°


y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me ha procurado esta riqueza.


A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas,° que son inciertas, sino en Dios,° quien nos provee abundantemente de todas las cosas para disfrute;


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