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Ezequiel 1:8 - La Biblia Textual 3a Edicion

8 Por debajo de sus alas tenían brazos humanos a los cuatro lados, y los cuatro tenían sus caras y sus alas.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

8 Debajo de sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus caras y sus alas por los cuatro lados.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Pude ver que, debajo de cada una de las cuatro alas, tenían manos humanas. Así que cada uno de los cuatro seres tenía cuatro caras y cuatro alas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Bajo sus alas (en los cuatro costados) tenían manos de hombre. Las alas de los cuatro

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Tenían manos humanas por debajo de las alas, a sus cuatro lados. Los cuatro tenían rostros y alas.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Y debajo de sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus caras y sus alas por los cuatro lados.

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Ezequiel 1:8
8 Mga Krus na Reperensya  

Pero uno de los serafines voló hacia mí con un ascua en la mano,° que había tomado del altar con unas tenazas,


para poder rodar en las cuatro direcciones sin tener que girar cuando rodaban.


para poder rodar en las cuatro direcciones sin tener que girar al rodar, pues ya de antemano estaban orientadas en la dirección en que debían rodar, y al avanzar no se volvían.


Entonces la gloria de YHVH se retiró de sobre el umbral de la Casa, y quedó sobre los querubines.


Y Él habló al varón vestido de lino blanco, y le dijo: Entra en medio de las ruedas, por debajo de los querubines, y llena tus manos de ascuas de fuego de entre los querubines, y espárcelos sobre la ciudad. Y él entró delante de mi vista.


Cada uno tenía cuatro caras y cada uno cuatro alas, y había como la apariencia de las manos de un hombre debajo de sus alas.


Y extendió como la forma de una mano, y tomándome por una guedeja de mi cabeza, el espíritu me alzó entre la tierra y los cielos, y en visiones de Dios me llevó a Jerusalem, a la entrada de la puerta interior, que mira hacia el norte, donde estaba el asiento de la imagen de los celos, la que provoca a celos.


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