Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Mateo 27:35 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

35 Después de crucificarlo, se repartieron sus vestidos echando suertes;

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

35 Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

35 Después de clavarlo en la cruz, los soldados sortearon su ropa tirando los dados.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

35 Allí lo crucificaron y después se repartieron entre ellos la ropa de Jesús, echándola a suertes.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

35 Y lo crucificaron, y se repartieron sus ropas echando suertes,°

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

35 Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestiduras, echando suertes; para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta: Repartieron entre sí mis vestiduras, y sobre mi ropa echaron suertes.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

35-38 Los soldados clavaron a Jesús en la cruz, y luego hicieron un sorteo para ver quién de ellos se quedaría con su ropa. También colocaron un letrero por encima de la cabeza de Jesús, para explicar por qué lo habían clavado en la cruz. El letrero decía: «Este es Jesús, el Rey de los judíos». Junto con Jesús clavaron también a dos bandidos, y los pusieron uno a su derecha y el otro a su izquierda. Luego, los soldados se sentaron para vigilarlos.

Tingnan ang kabanata Kopya




Mateo 27:35
10 Mga Krus na Reperensya  

Mi garganta está, como una teja, seca y mi lengua, pegada al paladar: me has reducido a polvo inanimado.


Mientras cuento yo mis huesos, me observan ellos sin quitar el ojo.


Jesús decía: 'Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen'. Luego se repartieron sus vestidos echando suertes.


Y dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.


Los otros discípulos le decían: 'Hemos visto al Señor'. Pero él les respondió: 'Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y no meto mi dedo en el lugar de los clavos y mi mano en su costado, no lo creeré'.


Luego dice a Tomás: 'Trae aquí tu dedo y mira mis manos, trae tu mano y métela en mi costado. Y no seas incrédulo, sino creyente'.


a éste, entregado según el plan definido y el previo designio de Dios, vosotros, crucificándolo por manos de paganos, lo quitasteis de en medio.


sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que este hombre se presenta ante vosotros sano en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas