Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Génesis 49:10 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 No se apartará de Judá el cetro, ni de entre sus pies el bastón de mando, hasta que se le ofrezca el tributo y los pueblos le obedezcan.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

10 No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

10 El cetro no se apartará de Judá, ni la vara de mando de sus descendientes, hasta que venga aquel a quien le pertenece, aquel a quien todas las naciones honrarán.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

10 El cetro no será arrebatado de Judá ni el bastón de mando de entre sus piernas hasta que venga aquel a quien le pertenece y a quien obedecerán los pueblos.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

10 No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que llegue Siloh,° Y sea suya la obediencia de los pueblos.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Silo; y a él se congregarán los pueblos.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

10 Siempre tendrás en tus manos el cetro que te hace gobernante, hasta que venga el verdadero rey que gobernará a todo el mundo.

Tingnan ang kabanata Kopya




Génesis 49:10
58 Mga Krus na Reperensya  

Él edificará una casa a mi nombre, y yo afirmaré el trono de su reino para siempre.


Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí, y tu trono quedará consolidado para siempre'.


Éste es el número de los guerreros destacados que, equipados para el combate, se acercaron a David, en Hebrón, para trasferirle el reino de Saúl, conforme a la palabra de Yahveh:


Todos estos hombres de guerra, ordenados en escuadrones, fueron a Hebrón con corazón sincero para proclamar a David rey sobre todo Israel. Y todo el resto de Israel estaba unánimemente de acuerdo en proclamar rey a David.


El Señor en su santuario ha prometido: 'Yo cantaré victoria, dividiré Siquén. distribuiré el valle de Sucot.


a fin de que se libren tus amados, que tu diestra socorra y nos responda.


Mío es Galaad y mío Manasés, yelmo de mi cabeza es Efraín y Judá, la vara de mi mando;


mas eligió la tribu de Judá y el monte de Sión que él prefería.


Sucederá en aquel día; la raíz de Jesé se erguirá como estandarte de los pueblos, la buscarán las naciones, y gloriosa será su morada.


Sucederá al fin de los días que la montaña del templo de Yahveh estará asentada en la cumbre de los montes y se elevará por encima de los collados. Afluirán a ella todas las naciones,


Porque Yahveh es nuestro juez, Yahveh nuestro legislador, Yahveh nuestro rey, él nos salvará.


Mirad a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien se complace mi alma. Puse mi espíritu sobre él; dictará equidad a las naciones.


Inclinad vuestro oído y venid a mí, escuchadme y viviréis. Quiero sellar con vosotros una alianza eterna, las gracias permanentes de David.


¡Levántate, resplandece, que viene ya tu luz y la gloria de Yahveh se alza sobre ti!


Mirad a Yahveh, que proclama hasta el confín de la tierra: 'Decid a la hija de Sión: mira que llega tu salvación; mira que viene con él su recompensa y le precede su paga.


Para aumento del principado y para una paz sin fin, sobre el trono de David se sentará y sobre su reino, para consolidarlo y apoyarlo en derecho y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Yahveh Sebaot lo hará.


Su caudillo será uno de ellos, de su seno saldrá su soberano; dejaré que se aproxime y a mí se acercará, porque, ¿quién arriesgará su vida por acercarse a mí? -oráculo de Yahveh-.


tanto más cierto es que no rechazaré la descendencia de Jacob y de mi siervo David, ni dejaré de tomar de entre sus descendientes gobernantes para la estirpe de Abrahán, de Isaac y de Jacob, pues voy a cambiar su suerte y tendré compasión de ellos'.


Echó robustos vástagos para cetros soberanos, su estatura alcanzaba hasta las nubes, descollaba por su altura y su abundante ramaje.


Salió fuego de uno de sus vástagos que devoró sarmientos y frutos. No queda en ella vástago robusto, cetro que pueda reinar'.' Es una elegía y se canta como elegía.


En su mano derecha está el oráculo: '¡A Jerusalén!', para abrir la boca para la matanza, lanzar el grito de guerra, poner arietes contra las puertas, levantar un terraplén y construir un baluarte.


Una ruina, una ruina, una ruina haré de él como nunca la hubo hasta que venga quien tiene el derecho y a quien yo se lo daré.'


Advierte, pues, y entiende: desde que se dio la orden de reconstruir Jerusalén hasta el príncipe ungido habrá siete semanas, y en sesenta y dos semanas; plazas y fosos serán reconstruidos, aunque serán tiempos de angustia.


Pero tú, Belén, Efratá, aunque eres pequeña entre los clanes de Judá, de ti me ha de salir el que ha de dominar en Israel. Sus orígenes vienen de antaño, de tiempos lejanos.


Pondré en movimiento a todas las naciones, vendrán los tesoros de todas las naciones y llenaré de gloria este templo -dice Yahveh Sebaot-.


Cruzarán por el mar de la angustia, golpearán las olas del mar, el cauce del Nilo se secará. Será abatido el orgullo de Asiria, el cetro de Egipto tocará a su fin.


¡Vamos! Sálvate en Sión, tú que moras en Babel.


Pozo que cavaron jefes, que príncipes del pueblo excavaron con cetros, con sus báculos'. Y de Beer fueron a Mataná.


Lo veo, pero no para ahora; lo diviso, pero aún no está cerca: una estrella saldrá de Jacob, un cetro se alzará de Israel; herirá las dos sienes de Moab y el cráneo de todos los hijos de Set.


Sale de Jacob un dominador que exterminará lo que quede de la ciudad'.


Dará a luz un hijo, a quien le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados'.


Todavía estaba él hablando cuando una nube luminosa los envolvió y de la nube salió una voz que decía: 'Éste es mi Hijo amado, en quien me he complacido; escuchadle'.


La gente que iba delante y detrás, gritaba diciendo: '¡ Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡ Hosanna en las alturas!'.


Todas las naciones serán congregadas ante él: y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.


Y cuando a mí me levanten de la tierra en alto, atraeré a todos hacia mí.'


Pilato les contestó: 'Tomadlo vosotros y juzgadlo según vuestra ley'. Los judíos le dijeron: 'Es que nosotros no estamos autorizados a sentenciar a muerte a nadie'.


Desde entonces Pilato intentaba soltarlo. Pero los judíos continuaron gritando: 'Si sueltas a éste, no eres amigo del César. Todo el que se declara rey se opone al César'.


Pero ellos gritaron: '¡Fuera, fuera! ¡Crucifícalo!'. Pilato les pregunta: '¿Pero voy a crucificar a vuestro rey?'. Los pontífices respondieron: 'No tenemos más rey que al César'.


y le dijo: 'Ve a lavarte a la piscina de Siloé', que significa 'Enviado'. Fue, pues, y se lavó: y cuando volvió, ya podía ver.


Y también dice Isaías: La raíz de Jesé se erguirá y el que surge para gobernar las naciones. ¡En Él pondrán las naciones su esperanza!


Todos nosotros tenemos que comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo merecido de todo lo que hizo mientras vivió en el cuerpo: bueno o malo.


y se esconderá de ellos para devorar en secreto, por no tener otra cosa, las secundinas que salgan de su seno y el hijo que acaba de dar a luz; tanta será la angustia y la miseria a que te reducirá tu enemigo dentro de tus ciudades.


Pues es bien patente que nuestro Señor ha salido de la tribu de Judá, a la cual nunca aludió Moisés al hablar de sacerdotes.


Tocó el séptimo ángel. Y hubo grandes voces en el cielo que decían: 'El reino del mundo ha pasado a nuestro Señor y a su Cristo. Él reinará por los siglos de los siglos'.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas