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1 Corintios 2:14 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

14 En un plano puramente humano el hombre no capta las cosas del Espíritu de Dios, porque son para él necedad; y no puede conocerlas, porque sólo pueden ser examinadas con criterios espirituales.

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Biblia Reina Valera 1960

14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

14 pero los que no son espirituales no pueden recibir esas verdades de parte del Espíritu de Dios. Todo les suena ridículo y no pueden entenderlo, porque solo los que son espirituales pueden entender lo que el Espíritu quiere decir.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

14 El que se queda al nivel de la psicología no acepta las cosas del Espíritu. Para él son tonterías y no las puede apreciar, pues se necesita una experiencia espiritual.

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La Biblia Textual 3a Edicion

14 Pero un hombre natural° no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son° necedad, y no puede entenderlas porque se han de discernir espiritualmente.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

14 Los que no tienen el Espíritu de Dios no aceptan las enseñanzas espirituales, pues las consideran una tontería. Y tampoco pueden entenderlas, porque no tienen el Espíritu de Dios.

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1 Corintios 2:14
36 Mga Krus na Reperensya  

En vano el insolente busca la sabiduría, la ciencia es fácil para el inteligente.


Pero él, volviéndose, le dijo a Pedro: 'Quítate de mi presencia, satanás, eres un tropiezo para mí, porque tu pensamiento no es divino, sino humano'.


Muchos de ellos decían: 'Está endemoniado y ha perdido el juicio. ¿Por qué lo escucháis?'.


A pesar de haber realizado Jesús tantas señales en presencia de ellos, no creían en él.


el Espíritu de la verdad a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Vosotros lo conocéis, porque con vosotros permanece y en vosotros estará.'


Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os lo enseñará todo, y os recordará cuanto os he dicho yo'


'Cuando venga el Paráclito que yo os enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí;


¿Cómo vais a poder creer vosotros, que andáis aceptando gloria unos de otros, pero no buscáis la que viene del Dios único?


¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Es que no podéis escuchar mi palabra.


Una de ellas, por nombre Lidia, traficante en púrpuras, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, nos escuchaba atentamente y el Señor le abrió el corazón para aceptar lo que Pablo decía.


Incluso ciertos filósofos epicúreos y estoicos dialogaban con él. Algunos decían: '¿Qué querrá decir este charlatán?'. Otros, en cambio: 'Parece ser predicador de divinidades extrañas' -porque anunciaba a Jesús y la resurrección-.


Al oír 'resurrección de los muertos' unos se reían, y otros dijeron: 'Te oiremos hablar de esto en otra ocasión'.


pero, siendo cuestiones de palabras y de nombres, y de una ley que es la vuestra, allá vosotros veáis. Yo no quiero ser juez en estos asuntos'.


Pero tenían contra él ciertas cuestiones de su propia religión y acerca de un tal Jesús, ya muerto, de quien Pablo asegura que vive.


De hecho, la palabra de la cruz es una necedad para los que están en vías de perdición; mas para los que están en vías de salvación, para nosotros, es poder de Dios.


Y porque el mundo no conoció, mediante su sabiduría, a Dios en la sabiduría de Dios, quiso Dios salvar, mediante la necedad del mensaje de la predicación, a los que tienen fe.


Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos; necedad para los gentiles;


Pues la necedad de Dios es más sabia que los hombres; y la debilidad de Dios más poderosa que los hombres.


se siembra cuerpo puramente humano, resucita cuerpo espiritual. Si hay cuerpo puramente humano, hay también cuerpo espiritual.


Sin embargo, lo primero no fue lo espiritual, sino lo puramente humano; después lo espiritual.


Ahora bien, nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha concedido.


Yo, por mi parte, hermanos, no pude hablaros como a hombres espirituales, sino como a puramente humanos, como a cristianos en edad infantil.


No es ésa la sabiduría bajada de arriba, sino terrena, puramente humana, demoníaca.


Vosotros, en cambio, tenéis unción recibida del Santo, y todos tenéis conocimiento.


En cuanto a vosotros, la unción que de él recibisteis permanece en vosotros, y no necesitáis que nadie os enseñe. Y dado que su unción os enseña todas las cosas -y es verdad y no mentira-, permaneced en él tal como él os ha enseñado.


Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al Verdadero. Estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el verdadero Dios la vida eterna.


Éstos son los que forman sectas, son puramente humanos, no tienen espíritu.


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