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Lucas 7:2 - Nueva Biblia Española (1975)

2 Un capitán tenía un sirviente a quien estimaba mucho y que estaba enfermo, a punto de morir.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

2 Y el siervo de un centurión, a quien este quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 En ese tiempo, un apreciado esclavo de un oficial romano estaba enfermo y a punto de morir.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Había allí un capitán que tenía un sirviente muy enfermo al que quería mucho, y que estaba a punto de morir.

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 Y el siervo de cierto centurión, a quien éste estimaba mucho, estaba enfermo y a punto de morir.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Un centurión tenía enfermo y a punto de morir un criado por el que sentía una gran estima.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Y el siervo de un centurión, a quien este tenía en estima, estaba enfermo y a punto de morir.

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Lucas 7:2
24 Mga Krus na Reperensya  

y dijo: Bendito sea el Señor Dios de mi patrón Abrahán, que no ha olvidado su amor y lealtad con su siervo. El Señor me ha guiado a la casa del hermano de mi patrón.


Débora, nodriza de Rebeca, murió y la enterraron junto a Betel, bajo la encina, a la que llamaron Encina del llanto.


¿He caminado con los embusteros, han corrido mis pies tras la mentira?


El que consiente al esclavo cuando muchacho, al final lo lamentará.


El capitán y los soldados que con él custodiaban a Jesús, viendo el terremoto y todo lo que pasaba, dijeron aterrados: Verdaderamente éste era el Hijo de Dios.


Jesús gritó muy fuerte: Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu. Y dicho esto, expiró.


Cuando terminó de hablar al pueblo, entró en Cafarnaún.


Oyendo hablar de Jesús, le envió unos judíos importantes para rogarle que fuera a curar a su servidor.


porque su hija única, que tenía unos doce años, se estaba muriendo. Mientras iba de camino la gente lo asfixiaba.


Vivía en Cesárea un cierto Cornelio, capitán de la compañía itálica.


Cuando se marchó el ángel llamó Cornelio a dos sirvientes y a un soldado devoto, asistente suyo;


Al oírlo, el capitán fue a avisar al comandante: Mira bien lo que vas a hacer, ese hombre es romano.


Pablo llamó a un capitán y le dijo: Conduce este joven al comandante, que tiene algo que comunicarle.


Cuando se decidió que emprendiéramos la travesía para Italia encargaron de Pablo y de varios otros presos a un capitán de la legión Augusta, de nombre Julio.


Al día siguiente tocamos en Sidón, y Julio, con mucha amabilidad, permitió a Pablo visitar a los amigos para que lo atendieran.


pero el capitán, decidido a salvar a Pablo, les impidió ejecutarlo; a los que sabían nadar les mandó echarse al agua los primeros y salir a tierra,


Esclavos, obedezcan en todo a sus amos humanos, no en lo que se ve, para quedar bien, sino de todo corazón por respeto al Señor.


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