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Isaías 4:2 - Nueva Biblia Española (1975)

2 Aquel día, el vástago del Señor será joya y gloria, fruto del país, honor y ornamento para los supervivientes de Israel.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

2 En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Pero en aquel día, el retoño del Señor será hermoso y glorioso. El fruto de la tierra será el orgullo y la gloria de todos los sobrevivientes de Israel.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Aquel día, el Brote de Yavé será ornamento y gloria de los salvados de Israel; el Fruto de la tierra será su orgullo y esplendor.

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 Aquel día el Renuevo de YHVH será espléndido y glorioso, Y el fruto de la tierra excelente y hermoso Para los salvados de Israel.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Aquel día el brote de Yahveh será hermosura y gloria; y el fruto del país, honor y esplendor para los supervivientes de Israel.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra al remanente de Israel.

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Isaías 4:2
40 Mga Krus na Reperensya  

La tierra ha dado su cosecha, nos bendice el Señor, nuestro Dios.


Que abunden las mieses del campo y ondeen en lo alto de los montes; que den fruto como el Líbano y broten las espigas como hierba del campo;


Harás confeccionar ornamentos sagrados, ricos y fastuosos, para tu hermano Aarón.


juzgará con justicia a los desvalidos, sentenciará con rectitud a los oprimidos; ejecutará al violento con el cetro de su sentencia y con su aliento dará muerte al culpable.


Aquel día se cantará este canto en el territorio de Judá: Tenemos una ciudad fuerte: le ha puesto para salvarla murallas y baluartes.


Llegarán días en que Jacob echará raíces, Israel echará brotes y flores, y sus frutos cubrirán la tierra.


Te dará lluvia para la semilla que siembres en el campo, el grano de la cosecha del campo será rico y sustancioso; aquel día tus ganados pastarán en anchas praderas;


Cielos, destilen el rocío; nubes, derramen la victoria; ábrase la tierra y brote la salvación, y con ella germine la justicia: yo, el Señor, lo he creado.


Creció en su presencia como brote, como raíz en el páramo: no tenía presencia ni belleza que atrajera nuestras miradas ni aspecto que nos cautivara.


Estuviste abandonada, aborrecida, sin un transeúnte, pero te haré el orgullo de los siglos, la delicia de todas las edades.


En tu pueblo todos serán justos y poseerán por siempre la tierra: es el brote que yo he plantado, la obra de mis manos, para gloria mía.


Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace germinar sus semillas, así el Señor hará brotar la justicia y su fama frente a todos los pueblos.


Miren que llegan días -oráculo del Señor- en que daré a David un vástago legítimo. Reinará como rey prudente, y administrará la justicia y el derecho en el país;


En aquellos días y en aquella hora suscitaré a David un vástago legítimo que hará justicia y derecho en la tierra.


No quedarán supervivientes del resto de Judá que vino a residir en Egipto, ni volverán a Judá, adonde ansían volver para vivir allí. (No volverán más que algunos fugitivos).


(Sólo los escapados de la espada, pocos en número, volverán de Egipto a Judá). Entonces sabrá el resto de Judá que ha venido a residir en Egipto cuál es la palabra que se cumple, la mía o la de ellos.


Les daré un plantío famoso: no volverá a haber muertos de hambre en el país ni tendrán que soportar la burla de los pueblos.


Y ustedes, montes de Israel, echarán frondas y darán fruto para mi pueblo, Israel, que está para llegar.


Los que escapan huyendo a las montañas, gimiendo como palomas, morirán todos ellos, cada cual por su culpa.


Todos los que invoquen el nombre del Señor se librarán: en el monte Sión quedará un resto -lo dice el Señor-, en Jerusalén los supervivientes que él convoque.


Aquel día los montes manarán licor, los collados se desharán en leche, las cañadas de Judá irán llenas de agua; brotará un manantial en el templo del Señor que engrosará el Torrente de las Acacias.


Pero en el monte Sión quedará un resto que será santo y la casa de Jacob recobrará sus posesiones.


Escuchen, Josué, sumo sacerdote, y los compañeros que están sentados delante de él: Son figuras proféticas de que yo he de traer a mi siervo Germen.


Y le dirás: Así dice el Señor de los ejércitos: Ahí está el hombre llamado Germen, que construirá el templo -su descendencia germinará-;


¿Cuál es su riqueza, cuál es su belleza? Un trigo que desarrolla a los jóvenes, un vino que desarrolla a las jóvenes.


Dice el Señor de los ejércitos: el día que yo actúe, ellos serán mi propiedad; los perdonaré como un padre al hijo que le sirve;


Si no se acortaran aquellos días, nadie escaparía con vida; pero por amor a los elegidos se acortarán.


Estén despiertos y pidan fuerza en todo momento para escapar de todo lo que va a venir y poder así mantenerse en pie ante este Hombre.


Así que la Palabra se hizo hombre, acampó entre nosotros y hemos contemplado su gloria -la gloria que un hijo único recibe de su padre-: plenitud de amor y lealtad.


pues el Dios que dijo: 'Brille la luz del seno de las tinieblas', la ha encendido en nuestros corazones, haciendo resplandecer el conocimiento de la gloria de Dios, reflejada en el rostro del Mesías.


Porque cuando les hablábamos de la venida de nuestro Señor, Jesús Mesías, en toda su potencia, no imitábamos fábulas rebuscadas, sino que habíamos sido testigos presenciales de su grandeza.


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