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Gálatas 1:4 - Nueva Biblia Española (1975)

4 que se entregó por nuestros pecados para librarnos de este perverso mundo presente, conforme al designio de Dios nuestro Padre.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

4 el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Tal como Dios nuestro Padre lo planeó, Jesús entregó su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo de maldad en el que vivimos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 El se entregó por nuestros pecados para arrancarnos de nuestra mala condición presente, cumpliendo así la voluntad de Dios nuestro Padre.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 el cual se dio por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo,° según la voluntad de nuestro Dios y Padre,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 que se entregó a sí mismo por nuestros pecados, para arrancarnos del perverso mundo actual, según la voluntad de Dios, nuestro Padre,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente mundo malo, conforme a la voluntad de Dios y Padre nuestro;

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Gálatas 1:4
56 Mga Krus na Reperensya  

porque está prescrito en el libro que cumpla tu voluntad. Dios mío, lo quiero, llevo tu ley en las entrañas.


Miren, yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva: de lo pasado no haya recuerdo ni venga pensamiento,


El que recibió la semilla entre espinos, es ese que escucha el mensaje, pero la preocupación de esta vida y la seducción de la riqueza lo ahogan y se queda estéril.


Igual que este Hombre no ha venido a que le sirvan, sino a servir y a dar su vida en rescate por todos'.


que esto es la sangre de la alianza mía, que se derrama por todos para el perdón de los pecados.


Se apartó por segunda vez y oró diciendo: Padre mío, si no es posible que deje de tocarme, realícese tu designio.


Ustedes recen así Padre nuestro del cielo, proclámese que tú eres santo,


porque tampoco este Hombre ha venido para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.


Tomando un pan, dio gracias, lo partió y se lo dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes; hagan lo mismo en memoria mía.


diciendo: Padre, si quieres, aparta de mí este trago; sin embargo, que no se realice mi designio, sino el tuyo.


Yo soy el modelo de pastor. El pastor modelo se desprende de su vida por las ovejas;


Ahora hay ya una sentencia contra el orden éste, ahora, el jefe del orden éste va a ser echado fuera,


Yo no puedo hacer nada de por mí; doy la sentencia que oigo y esa sentencia mía es justa, porque no persigo un designio mío, sino el designio del que me mandó.


porque no estoy aquí bajado del cielo para realizar un designio mío, sino el designio del que me mandó.


A todos ustedes los predilectos de Dios que están en Roma, llamados y consagrados', les deseo el favor y la paz de Dios nuestro Padre y del Señor, Jesús Mesías.


y no se amolden al mundo éste, sino váyanse transformando con la nueva mentalidad, para ser ustedes capaces de distinguir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, conveniente y acabado.


entregado por nuestros delitos y resucitado para nuestra rehabilitación.


y aquel que examina el corazón conoce la intención del Espíritu, porque éste intercede por los consagrados como Dios quiere.


Es decir, lo que le resultaba imposible a la Ley, reducida a la impotencia por los bajos instintos, lo ha hecho Dios: envió a su propio Hijo en una condición como la nuestra pecadora, para el asunto del pecado, y en su carne mortal sentenció contra el pecado.


Aquel que no se reservó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo es posible que con él no nos lo regale todo?


Lo que les transmití fue, ante todo, ¡o que yo había recibido: que el Mesías murió por nuestros pecados, como lo anunciaban las Escrituras,


pues por su incredulidad el dios del mundo éste les ha cegado la mente y no distinguen el resplandor de la buena noticia del Mesías glorioso, imagen de Dios.


y ya no vivo yo, vive en mí el Mesías; y mi vivir humano de ahora es un vivir de la fe en el Hijo de Dios, que me demostró su amor entregándose por mí.


Lo que es a mí, Dios me libre de gloriarme más que de la Cruz de nuestro Señor, Jesús Mesías, en la cual el mundo quedó crucificado para mí y yo para el mundo.


Por su medio, pues por él Dios hizo de nosotros su heredad (a esto habíamos sido destinados, conforme al proyecto de aquel que activa el universo según su plan y su designio),


pues tal era antes su conducta, siguiendo el genio


aprovechando las ocasiones, porque corren días malos.


y vivan en mutuo amor, igual que el Mesías les demostró su amor entregándose por ustedes, ofreciéndose a Dios como sacrificio fragante.


porque la lucha nuestra no es contra hombres de carne y hueso, sino la del cielo contra las soberanías, contra las autoridades, contra los jefes que dominan en estas tinieblas, contra las fuerzas espirituales del mal.


A Dios nuestro Padre la gloria por los siglos de los siglos, amén.


recordando sin cesar ante Dios nuestro Padre la actividad de su fe, el esfuerzo de su amor y la constancia de su esperanza en nuestro Señor, Jesús Mesías.


Que Dios mismo, nuestro Padre, y nuestro Señor Jesús dirijan nuestra ruta hacia ustedes,


que los afirme así interiormente, para que se presenten con una santidad sin mancha ante Dios nuestro Padre cuando vuelva nuestro Señor Jesús con todos sus santos.


Y que ese mismo Señor nuestro, Jesús Mesías en persona y Dios nuestro Padre, que nos demostró su amor dándonos graciosamente un ánimo indefectible y una magnífica esperanza,


que se entregó como precio de la libertad de todos.


del que se entregó por nosotros, para rescatarnos de toda clase de maldad y purificarse un pueblo elegido, entregado a hacer el bien.


Porque no fue a los ángeles a quienes Dios sometió el mundo futuro de que hablamos.


han saboreado la palabra favorable de Dios y los dinamismos de la edad futura,


¿cuánto más la sangre del Mesías, que con espíritu irrevocable se ofreció él mismo a Dios como sacrificio sin defecto, purificará nuestra conciencia de las obras de muerte, para que demos culto al Dios vivo?


Idólatras, ¿no saben que la amistad con el mundo es hostilidad contra Dios? Por tanto, quien decide ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios.


El en su persona subió nuestros pecados a la cruz, pata que nosotros muramos a los pecados y vivamos para la honradez: 'sus llagas los curaron'.


Porque también el Mesías sufrió una vez por los pecados, el inocente por los culpables, para llevarnos a Dios; sufrió la muerte en su cuerpo, pero recibió vida por el Espíritu.


que expía nuestros pecados, y no sólo los nuestros, sino también los del mundo entero.


Hemos comprendido lo que es el amor porque aquél se desprendió de su vida por nosotros; ahora también nosotros debemos desprendernos de la vida por nuestros hermanos.


y de parte de Jesús el Mesías, el testigo fidedigno, el primero en nacer de la muerte y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y con su sangre nos rescató de nuestros pecados,


cantaban un cántico nuevo: Tú mereces recibir el rollo y soltar sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre adquiriste para Dios hombres de toda raza y lengua, pueblo y nación;


Después de esto apareció en la visión una multitud innumerable de toda nación y raza, pueblo y lengua; estaban de pie ante el trono y ante el Cordero, vestidos de blanco y con palmas en la mano;


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