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1 Juan 5:10 - Nueva Biblia Española (1975)

10 Quien cree en el Hijo de Dios tiene dentro el testimonio. El que no da fe a Dios lo deja por embustero, negándose a creer el testimonio que ha dejado él de su Hijo.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Todo el que cree en el Hijo de Dios sabe en su corazón que este testimonio es verdadero. Los que no lo creen en realidad llaman a Dios mentiroso porque no creen el testimonio que él ha dado acerca de su Hijo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 Quien cree en el Hijo de Dios está guardando en sí la declaración de Dios. Quien no cree, hace a Dios mentiroso, ya que no cree al testimonio de Dios en favor de su Hijo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, lo ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 El que cree en el Hijo de Dios, en sí mismo tiene el testimonio. El que no cree a Dios, le tacha de mentiroso, por no haber creído en el testimonio que Dios dio acerca de su Hijo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso; porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado de su Hijo.

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1 Juan 5:10
22 Mga Krus na Reperensya  

Si no es así, que alguien me desmienta y reduzca a nada mis palabras.


El Señor se confía con sus fieles y les da a conocer su alianza.


porque el Señor aborrece al perverso, pero se confía a los hombres rectos;


¿Quién creyó nuestro anuncio? ¿A quién mostró el Señor su brazo?


¿Por qué se ha vuelto crónica mi llaga y mi herida enconada e incurable? Te me has vuelto arroyo engañoso, de agua inconstante.


Dios no miente como el hombre ni se arrepiente a lo humano. ¿Puede decir y no hacer, puede prometer y no cumplir?


Porque así demostró Dios su amor al mundo, llegando a dar a su Hijo único, para que todo el que le preste adhesión tenga vida definitiva y ninguno perezca.


El que le presta adhesión no está sujeto a sentencia; el que se niega a prestársela ya tiene la sentencia, por su negativa a prestarle adhesión en su calidad de Hijo único de Dios.


Quien acepta su testimonio pone su sello, declarando: Dios es leal,


y tampoco conservan su mensaje entre ustedes; la prueba es que no dan fe a su enviado.


Mira, ahí hay agua, ¿qué impide que yo me bautice?.


Ese mismo Espíritu le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios;


Quiero decir: mientras el heredero es menor de edad, en nada se diferencia de un esclavo, pues, aunque es dueño de todo,


Y la prueba de que ustedes son hijos, es que Dios envió a su interior el Espíritu de su Hijo, que grita: ¡Abba! ¡Padre!


Murieron, repito, y su vida está escondida con el Mesías en Dios;


Cuidado, hermanos, con que ninguno de ustedes tenga un corazón dañado por la incredulidad, que lo haga desertar del Dios vivo;


Y nos confirma la palabra de los profetas, a. la cual hacen muy bien en prestar atención como a lámpara que brilla en la oscuridad, hasta que despunte el día y el lucero nazca en sus corazones.


Si afirmamos no haber pecado nunca, dejamos a Dios por embustero y, además, no llevamos dentro su mensaje.


Quien cree que Jesús es el Mesías ha nacido de Dios, y quien ama al que le dio el ser, ama también a todo el que ha nacido de él.


Despechado el dragón por causa de la mujer, se marchó a hacer la guerra al resto de su descendencia, a los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús. El dragón se detuvo en la arena del mar.


Quién tenga oídos, oiga lo que dice el Espíritu a las iglesias. Al que salga vencedor le daré maná escondido y le daré también una piedra blanca; la piedra lleva escrito un nombre nuevo que sólo sabe el que lo recibe.


Le daré también el lucero de la mañana.


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