Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Mateo 26:36 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

36 Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

36 Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

36 Entonces Jesús fue con ellos al huerto de olivos llamado Getsemaní y dijo: «Siéntense aquí mientras voy allí para orar».

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

36 Llegó Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: 'Siéntense aquí, mientras yo voy más allá a orar.

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

36 Entonces Jesús llega con ellos a un lugar llamado Getsemaní,° y dice a los discípulos: Sentaos aquí, mientras voy allá y oro.°

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

36 Entonces Jesús va con ellos a una finca llamada Getsemaní y dice a los discípulos: 'Sentaos aquí, mientras yo voy a orar allí'.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

36 Después, Jesús fue con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní, y les dijo: «Quédense aquí, mientras yo voy allí a orar.»

Tingnan ang kabanata Kopya




Mateo 26:36
10 Mga Krus na Reperensya  

Y yendo un poco más adelante, se postró sobre su rostro, y oró diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya.


Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.


Mas tú, cuando ores, entra en tu alcoba, y cerrada tu puerta ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público.


El cual en los días de su carne, habiendo ofrecido ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído por su temor reverente.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas