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Marcos 14:41 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

41 Y viene la tercera vez y les dice: Dormid el resto, y descansad. Basta. Llegó la hora. He aquí el hijo del hombre es entregado en las manos de los pecadores.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

41 Vino la tercera vez, y les dijo: Dormid ya, y descansad. Basta, la hora ha venido; he aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

41 Cuando volvió a ellos por tercera vez, les dijo: «Adelante, duerman, descansen; pero no, la hora ha llegado. El Hijo del Hombre es traicionado y entregado en manos de pecadores.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

41 Vino por tercera vez, y les dijo: 'Ahora ya pueden dormir y descansar. Está hecho, llegó la hora. El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.

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La Biblia Textual 3a Edicion

41 Y vuelve la tercera vez y les dice: Dormid lo que resta y descansad. ¡Basta! Llegó la hora. He aquí que el Hijo del Hombre es entregado en las manos de los pecadores.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

41 Vuelve por tercera vez y les dice: '¡Ya podéis dormir y descansar! ¡Se acabó! Llegó la hora; ya el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

41 Y vino la tercera vez, y les dijo: Dormid ya y descansad; basta, la hora ha venido; he aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores.

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Marcos 14:41
23 Mga Krus na Reperensya  

Sabéis que después de dos días se hace la pascua, y el hijo del hombre es entregado para ser crucificado.


Y Judas, el iscariote, uno de los doce, fué a los sumos sacerdotes para entregarles a Jesús.


y estando ellos a la mesa y comiendo, dijo Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros me entregará, el que come conmigo;


Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oraba para que, si posible, pasase de él la hora,


Y volviendo los halló de nuevo durmiendo, porque sus ojos estaban cargados, y no sabían qué responderle.


Despertaos. Vamos. He aquí el que me entrega está cerca.


Les decía: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición,


Enseñaba pues a sus discípulos y les decía: El hijo del hombre es entregado en manos de hombres, y le matarán; y matado, al tercer día se levantará.


Y Jesús les respondió: Ha llegado la hora para que sea glorificado el hijo del hombre.


Ahora mi alma está turbada, y ¿qué diré? Padre, sálvame de esta hora. Mas para esto vine a esta hora.


Estas cosas habló Jesús y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu hijo para que tu hijo te glorifique a ti,


Procuraban, pues, prenderle, y nadie echó sobre él la mano, porque aun no había llegado su hora.


Estas palabras pronunció Jesús en la Tesorería, enseñando en el templo, y nadie le prendió, porque aun no había llegado su hora.


¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que antes anunciaron la venida del justo, del cual ahora vosotros habéis sido entregadores y homicidas,


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