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Marcos 14:36 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

36 y decía: Abba, Padre, todo te es posible, aparta de mí este cáliz; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

36 Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

36 «Abba, Padre —clamó—, todo es posible para ti. Te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

36 Decía: 'Abbá, o sea, Padre, si para ti todo es posible, aparta de mí esta copa. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.

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La Biblia Textual 3a Edicion

36 Y decía: ¡Abba (Padre), todas las cosas son posibles para ti! ¡Aparta de mí esta copa! pero no lo que Yo quiero, sino lo que Tú.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

36 Y decía '¡Abbá! ¡Padre, todo te es posible: aparta de mí este cáliz! Pero no lo que yo quiero, sino lo que quieres tú'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

36 Y dijo: Abba, Padre, todas las cosas te son posibles; aparta de mí esta copa; pero no sea mi voluntad, sino la tuya.

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Marcos 14:36
22 Mga Krus na Reperensya  

Y adelantándose un poco, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este cáliz. Mas no como yo quiero, sino como tú.


De nuevo, otra vez se fué y oró, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí este cáliz, sin que lo beba, hágase tu voluntad.


Así, pues, oraréis vosotros: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.


Y poniendo en ellos los ojos, Jesús dice: Para hombres imposible, mas no para Dios, porque todo es posible para Dios (Le. 1:37).


Ellos le dijeron: Podemos. Jesús les dijo: El cáliz que yo bebo beberéis, y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados;


Y viene y los halla durmiendo, y dice a Pedro: Simón, duermes. No fuiste capaz de velar una sola hora.


Ahora mi alma está turbada, y ¿qué diré? Padre, sálvame de esta hora. Mas para esto vine a esta hora.


Dijo pues Jesús: Mete tu espada en la vaina. El cáliz que me ha dado el Padre, ¿no lo he de beber?


Díceles Jesús: Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió, y acabar su obra.


No puedo yo hacer nada de por mí mismo. Como oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la del que me envió.


Puesto que sois hijos, Dios envió al espíritu de su hijo en nuestros corazones que clama: ¡Abba! ¡Padre!


y hallado en condición como hombre abajóse a sí mismo, viniendo a ser obediente hasta la muerte y muerte de cruz.


si desconfiamos, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo.


en esperanza de vida eterna que prometió el Dios no mentiroso, antes de tiempos eternos.


para que, por dos actos inmutables en los cuales es imposible que Dios mienta, tengamos fuerte exhortación refugiándonos a asir la esperanza propuesta,


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