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Juan 4:23 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

23 Mas viene la hora, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad, y en efecto el Padre busca a tales que le adoren.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

23 Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

23 Pero llega la hora, y ya estamos en ella, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.

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La Biblia Textual 3a Edicion

23 Pero viene una hora, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque también el Padre tales adoradores quiere que lo adoren.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

23 Pero llega la hora, ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores darán culto al Padre en espíritu y en verdad; porque ésos son, precisamente, los adoradores que el Padre desea.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

23 Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; pues también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

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Juan 4:23
39 Mga Krus na Reperensya  

porque la ley por Moisés fué dada, la gracia y la verdad por Jesucristo vinieron.


Y Jesús les respondió: Ha llegado la hora para que sea glorificado el hijo del hombre.


Os echarán, de la sinagoga; mas viene la hora en que todo el que os mate, pensará ofrecer culto a Dios.


he aquí viene hora, y ahora ha llegado que seréis desparramados, cada uno a lo suyo y me dejaréis solo. Y no soy solo, porque el Padre conmigo está.


Dícele Jesús: Mujer, créeme que viene la hora cuando ni en este monte, ni en Jerusalem adoraréis al Padre.


En verdad, en verdad os digo que viene hora y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del hijo de Dios, y los que oyeren vivirán,


No os maravilléis de esto, porque viene hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz, y saldrán,


porque testigo me es Dios a quien sirvo en mi espíritu, en el evangelio de su hijo, cuan constantemente hago mención de vosotros, siempre en mis oraciones


En efecto no recibisteis espíritu de esclavitud otra vez para temor, mas recibisteis espíritu de adopción de hijos en que llamamos a voces: Abba, padre.


Asimismo el Espíritu también ayuda a nuestra flaqueza. Qué pues hemos de pedir, como se debe, no lo sabemos, mas él, el Espíritu, intercede por nosotros con gemidos indecibles.


Puesto que sois hijos, Dios envió al espíritu de su hijo en nuestros corazones que clama: ¡Abba! ¡Padre!


con toda oración y súplica orando en todo tiempo en espíritu y para eso velando con toda constancia y petición acerca de todos los santos


Nosotros, en efecto, somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios, y nos alabamos en Cristo Jesús, y no hemos confiado en la carne,


Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo en adquisición, para que anunciéis las virtudes de aquel que de las tinieblas os llamó a su admirable luz,


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