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Juan 14:12 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

12 En verdad, en verdad os digo: El que cree en mí, las obras que yo hago él también las hará, y mayores que éstas hará, por que yo al Padre voy.

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Biblia Reina Valera 1960

12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

12 »Les digo la verdad, todo el que crea en mí hará las mismas obras que yo he hecho y aún mayores, porque voy a estar con el Padre.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

12 En verdad les digo: El que crea en mí hará las mismas obras que yo hago y, como ahora voy al Padre, las hará aún mayores.

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La Biblia Textual 3a Edicion

12 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, las obras que Yo hago, también él las hará; y mayores que éstas hará, porque Yo voy al Padre.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 'De verdad os aseguro: el que cree en mí, hará las obras que yo hago, y aun mayores las hará, porque yo voy al Padre.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, las obras que yo hago él también las hará; y mayores que estas hará, porque yo voy a mi Padre.

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Juan 14:12
28 Mga Krus na Reperensya  

Jesús les respondió: De cierto os digo: Si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis lo de la higuera, sino que también si a este monte dijereis: Sea llevado y echado en el mar, se hará.


y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, vino a ver si hallaría algo en ella, y llegando a ella, nada halló sino hojas, por que no era sazón de higos.


Estas señales pues acompañarán a los que creyeren: en mi nombre echarán fuera demonios; hablarán en lenguas nuevas;


Oísteis que yo os dije: Me voy y vengo a vosotros. Si me amaseis os alegraríais de que voy al Padre, porque el Padre mayor es que yo.


Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya. Si en efecto no me fuere el Defensor no vendrá a vosotros; mas si me fuere le enviaré a vosotros.


En esto, pues, es verdadero el refrán: uno es el que siembra, y otro el que siega.


porque el Padre ama al hijo, y le muestra todo lo que él mismo hace, y obras mayores que éstas le mostrará, para que vosotros os maravilléis.


Por lo cual dijo Jesús: Aun poco tiempo estoy con vosotros, y me voy al que me envió.


Esto lo dijo del Espíritu que habían de recibir los creyentes en él, porque aun no había espíritu , porque Jesús todavía no fué glorificado.


porque les oían hablar en lenguas y magnificar a Dios.


Y esto hacía por muchos días; mas Pablo, molestado, y volviéndose, dijo al espíritu: Mandóte en el nombre de JesuCristo que salgas de ella; y en la misma hora salió.


de suerte que sobre los enfermos se llevaban de su cuerpo pañuelos o mandiles, y se iban de ellos las enfermedades, y también los espíritus malos.


Por la diestra de Dios, pues, elevado, y recibiendo del Padre la promesa del santo Espíritu, derramó esto que ahora vos otros veis y oís.


Los que pues con gusto recibieron su palabra fueron bautizados, y fueron agregadas en aquel día como tres mil personas.


diciendo: ¿Qué haremos a estos hombres? Porque notoria señal, por cierto, ha sido hecha por ellos, evidente a todos los que moran en Jerusalem, y no podemos negarlo,


Y con gran fuerza los apóstoles daban la atestación de la resurrección del Señor Jesús, y gran gracia era sobre todos ellos.


Mas muchos de los que oyeron el discurso creyeron, y vino a ser el número de los varones cinco mil.


de suerte que hasta en las calles traían a los enfermos, y los ponían sobre camillas y lechos, para que al venir Pedro, a lo menos la sombra pasase sobre alguno de ellos.


Y la palabra de Dios crecía, y se multiplicaba el número de los discípulos en Jerusalem de modo extraordinario, y gran multitud de sacerdotes obedecía a la fe.


porque de muchos que los tenían, salían espíritus in mundos, dando grandes voces; y muchos paralizados y cojos fueron curados,


y díjole: ¡Eneas! te sana Jesús, el Cristo. Levántate y hazte tu cama. Y al instante se levantó.


Y haciendo salir a todos, Pedro, poniéndose de rodillas, oró, y volviéndose al cuerpo dijo: ¡Tabitha! levántate. Y ella abrió sus ojos, y viendo a Pedro se sentó, í


en energía de señales y prodigios, en energía de espíritu santo, de suerte que desde Jerusalem y alrededor hasta el Ilírico he llenado el evangelio del Cristo;


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