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Juan 12:27 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

27 Ahora mi alma está turbada, y ¿qué diré? Padre, sálvame de esta hora. Mas para esto vine a esta hora.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

27 Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

27 »Ahora mi alma está muy entristecida. ¿Acaso debería orar: “Padre, sálvame de esta hora”? ¡Pero esa es precisamente la razón por la que vine!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

27 Ahora mi alma está turbada. ¿Diré acaso: Padre, líbrame de esta hora? ¡Si precisamente he llegado a esta hora para enfrentarme con todo esto!

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La Biblia Textual 3a Edicion

27 Ahora está turbada mi alma. ¿Y qué diré?° ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas por esto mismo llegué a esta hora.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

27 'Ahora mi alma se encuentra turbada. ¿Voy a decir: 'Padre, sálvame de esta hora?'. ¡Si precisamente para esto he llegado a esta hora!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

27 Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¡Padre, sálvame de esta hora! Mas para esto he venido a esta hora.

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Juan 12:27
24 Mga Krus na Reperensya  

En aquel momento respondiendo Jesús dijo: Te alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas a sabios y entendidos, y las revelaste a niños.


Sí, Padre, porque así hubo buena voluntad delante de tí.


De nuevo, otra vez se fué y oró, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí este cáliz, sin que lo beba, hágase tu voluntad.


Entonces viene a sus discípulos, y díceles: Dormid el resto y descansad. He aquí, ha llegado la hora, y el hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.


Y en grande angustia, oraba más intensamente. Su sudor vino a ser como grumos de sangre que caían sobre la tierra.


Cada día estando yo con vosotros en el templo, no extendisteis las manos sobre mí, mas ésta es la hora de vosotros y la potestad de las tinieblas.


Quitaron, pues, la piedra. Y Jesús alzó los ojos a lo alto, y dijo: Padre, gracias te doy porque me oíste.


Y Jesús les respondió: Ha llegado la hora para que sea glorificado el hijo del hombre.


Habiendo dicho esto, Jesús fué conmovido en el espíritu (C. 11:33). Y declaró: En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará.


Díjole pues Pilato: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesús: Tú lo dices, soy rey yo. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo para dar testimonio a la verdad. Todo el que es de la verdad oye mi voz.


Es cierto y digno de toda creencia que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a pecadores, de los cuales soy un primero,


Puesto que los hijos están en comunión de sangre y carne, él también igualmente participó de las mismas para que por la muerte hiciese impotente al que tiene el poder de la muerte, esto es, al diablo


el cual en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas al que podía salvarle de la muerte con grito fuerte y lágrimas, y siendo escuchado en consecuencia de la reverencia,


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